La Fundación Hospital San Lázaro, que gestiona la residencia de personas mayores del mismo nombre en Mayorga, se ha visto beneficiada de una importante herencia que, tras su muerte, les ha legado el veterano matrimonio mayorgano compuesto por Fernando López y Rosario González.
El sacerdote y secretario del patronato de la Fundación, José María Gutiérrez señaló que la herencia, según consta en el testamento, consiste, «de forma aproximada» en 1,5 millones de euros en distintas cuentas bancarias, 220 hectáreas de tierras de cultivo de secano, un piso en la ciudad de León y la gran casa de la familia López González en Mayorga. Además, el sacerdote tuvo palabras de sincero agradecimiento hacia los benefactores «por el bien que han hecho a todo el pueblo de Mayorga».
Gutiérrez también señaló que el Patronato de la Fundación instalaría una placa en la residencia como muestra de agradecimiento al matrimonio benefactor. Por su parte, el alcalde y presidente del Patronato de la Fundación, Carlos Magdaleno, destacó que la herencia iba a servir «para mantener y mejorar la calidad y condiciones de los servicios de una residencia, que al igual que la Fundación, pertenecen a Mayorga».
los benefactores. El matrimonio López González había vivido siempre en Mayorga. En cuanto a Rosario González, hija del conocido veterinario Abraham González, fue procuradora en Cortes de Castilla y León en una de las primeras legislaturas. Además, formaba parte del Patronato de la Fundación de Hospital San Lázaro ocupando el cargo llamado en los estatutos como `un hombre bueno´, junto al presidente, que es el alcalde de Mayorga, el tesorero del Ayuntamiento mayorgano y los dos sacerdotes de la localidad. Esta mujer fallecía al inicio de este año, y, pocos meses después, lo hacía su esposo.
El Hospital de San Lázaro en Mayorga data del año 1545, según explicó el sacerdote José María Gutiérrez, gran estudioso de esta histórica institución, quien señaló que sería en 1888 cuando se constituye la Fundación, que se refundaría en 1983 con la llegada a Mayorga de las religiosas Misioneras de la Inmaculada Concepción, requeridas por la Fundación, que, ante la gran necesidad que había en la localidad y el entorno, había instalado una residencia en las antiguas dependencias de un convento de Agustinos.
Hoy día, la Residencia Hospital San Lázaro, con cerca de una decena de religiosas, una veintena de trabajadores y un centenar de personas mayores, es una moderna instalación dotada de todas las condiciones para los residentes, con cómodas habitaciones, amplios salones de estar y una magnífica huerta que además de servir de paseo, abastece de hortalizas y frutas a la residencia durante todo el año. Sin duda alguna, la herencia de matrimonio López González servirá para que esta residencia de ancianos, orgullo y patrimonio de todos los mayorganos, afronte con optimismo su futuro.