Con la voz temblorosa y visiblemente emocionada, la alcaldesa de la localidad vallisoletana de Fompedraza, Amparo Arranz, celebró ayer con sus convecinos la restauración de la Iglesia de San Bartolomé como «un sueño hecho realidad». «Nuestra iglesia llevaba al menos veinte años así de mal, y ahora hemos podido recuperarla».
Nadie en el pueblo quiso perderse la presentación de los trabajos de recuperación, que corrió a cargo del consejero de Fomento, Antonio Silván, acompañado para la ocasión por el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez; el presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano; el secretario general de la Consejería, Jesús Julio Carnero; y el delegado territorial de la Junta, Mariano Gredilla.
El Gobierno autonómico ha aportado 359.000 euros para desarrollar los trabajos de saneamiento realizados en el templo a lo largo de los últimos seis meses, una cantidad que se complementa con aportaciones de los vecinos, el Arzobispado, la Fundación de las Edades del Hombre, la Fundación del Patrimonio Histórico y el Ayuntamiento local.
La colaboración institucional ha sido clave para devolver a esta «joya arquitectónica y religiosa», en palabras de Silván, su esplendor de antaño. Construida entre el siglo XII y XIV, partiendo de un estilo románico para evolucionar hacia el gótico, cuenta en su interior con unos frescos góticos descubiertos hace cuatro años, cuando se retiró el altar principal para acometer una actuación de urgencia en la parte este del edificio. Entre otras actuaciones, las ayudas han permitido arreglar el entorno del templo; fijar el contrafuerte exterior; instalar tarima en el suelo; recuperar los retablos barrocos de San Bartolomé, el Cristo y la Virgen del Rosario; restaurar tres tablas del baptisterio; recuperar un Cristo crucificado del siglo XVII; instalar el servicio de megafonía y restaurar las tallas de San Bartolomé (siglo XVII) y San Roque (siglo XVI).