Los vecinos de Villabrágima viven con miedo. Su alcalde, Víctor José Arce, afirma que son frecuentes las visitas al Ayuntamiento durante los últimos meses para quejarse por la situación que vive la localidad. Y es que la Asociación Vallisoletana de Afectados por las Antenas de Telefonía (Avaate) ha alertado sobre el hecho de que en el municipio han surgido una veintena de casos de cáncer junto a la instalación de una antena de telefonía móvil. «Es evidente que las condiciones de vida en el pueblo son similares en cualquier zona, suponiéndose idénticos el agua que se bebe y el aire que se respira», indicaron desde la asociación.
Esta afirmación fue rubricada ayer por el regidor de la localidad. «No podemos demostrar que los cánceres se deban a la instalación de la antena de telefonía, pero sí es verdad que cerca de 20 vecinos del municipio están enfermos y viven junto a la antena. Por lo demás, la vida en el pueblo es completamente similar a las del resto de localidades de la zona».
Las personas que han contraído la enfermedad residen todas en el mismo grupo de viviendas dentro del pueblo. «Lo llamamos las casas nuevas y todas las personas que están enfermas de cáncer residen en este punto. A mayor distancia de la base de telefónica va desapareciendo la concentración de vecinos enfermos de cáncer», manifestó el alcalde. Algo que para Avaate hace «sospechoso» de que las enfermedad se produzcan por la cercanía de la antena y que ésta sea la causante de lo que está ocurriendo en el municipio.
a 300 metros del colegio. La antena en cuestión se encuentra ubicada a unos 300 metros del colegio de la localidad y los vecinos ya han presentado en el Consistorio 700 firmas para que la instalación de telefonía se retire y, además, han solicitado un estudio epidemiológico con el objetivo de aclarar si el aparato es el causante de las enfermedades de los vecinos.
El alcalde manifestó que la instalación telefónica lleva instalada en el municipio desde el año 2000 y se han solicitado a la empresa los permisos y la licencia ambiental descubriendo hace unos días que no los tiene. «No dispone de la licencia ambiental y se ha puesto en conocimiento de la Junta de Castilla y León. Le solicitamos a la compañía de teléfonos que aporte toda la documentación pertinente y si no lo hace, abriremos un expediente sancionador».
Pero los vecinos no ven suficiente este expediente, sino que quieren que la antena desaparezca de su ubicación actual. Hay que tener en cuenta que apenas existe una distancia superior a los 300 metros con el colegio del municipio.
Por ello, el Ayuntamiento ya ha dispuesto de una parcela más lejana para que la compañía cambie la instalación de la antena. «Los vecinos quieren que la antena esté lo más lejos posible y ya tenemos un nuevo sitio donde creemos que estaría mejor. Se trata de alejarla lo más posible del pueblo», concluyó el alcalde.