Reunión de la asociación de Cortadores Castellanos.
Recientemente se ha constituido en Castilla y León la primera Asociación de Cortadores Castellanos, que cuenta en estos momentos con cerca de 45 cortadores, entre ellos los principales exponentes de esta suerte de la región, como Alejandro García (Medina de Rioseco), Roberto Llorente (Simancas), Jonathan Castaño (Medina del Campo), Carlos Rodríguez (Arroyo de Cuéllar-Segovia), Víctor Holgado (Zamora), Víctor Valentín (Tordesillas) y Miguel Ángel Maestre (Castronuño).
Los aficionados participantes en este tipo de festejos se quejan de la poca importancia que se les da en muchas plazas y, por eso, han creado la asociación «para defender y garantizar unas condiciones mínimas de participación». «Tampoco pedimos nada del otro mundo, sólo que se cumpla la ley en materia de seguridad, con el afeitado reglamentario de los astados, el seguro ilimitado en regla, las condiciones de seguridad en ruedo y plaza, y el servicio médico, algo que es esencial para el buen transcurso del espectáculo y que por ley se debería de cumplir en este tipo de festejos», apunta Carlos Rodríguez, presidente de la agrupación.
Desde la asociación lamentan que siendo los principales protagonistas del espectáculo junto al toro y llenando en muchos casos las plazas, los organizadores de los festejos no les dan ni una ayuda para el traslado. «Cada año se cobra más entrada, se echan toros más grandes y serios y no sólo no dan subvenciones, sino que encima se bajan cada vez más los premios para los ganadores. Hay pueblos donde el premio era de 1.200 euros hace cinco años con recompensas también para los finalistas y ahora no llegan ni a 600», apuntan.
La asociación se ha negado a participar en los concursos de cortes donde no se cumplan una serie de mínimos que previamente han consultado con el organizador, entre ellos el seguro ilimitado en caso de cogida o accidente. «Te juegas la vida en un concurso, te coge y encima te toca pagar los gastos médicos», apuntan, incidiendo en que el seguro es el principal paso que los organizadores deben tomar. Además, solicitan que tanto el suelo de la plaza como el recinto donde se celebre el espectáculo estén en buen estado, que se fije un premio para cada cortador finalista y se cree una subvención para las dietas o el transporte de los participantes.
Esta decisión de los participantes de la asociación de no acudir a ningún concurso que no cumpla con estas condiciones les ha llevado a no participar en muchos de los concursos de este principio de temporada, algo que aseguran que van a seguir cumpliendo hasta que se le dé la importancia que tiene a jugarse la vida delante de un toro.