La provincia y la capital vallisoletanas están de fiesta. Una época llena de alegría en que, seguramente, más de uno se olvide de la crisis, de los momentos más duros y, otros, incluso se olviden de dónde está su casa. Pero vamos, serán, tanto en las localidades como en la propia capital, unas fiestas más. Transcurrirán, con penas y glorias y darán paso a la carrera electoral. Una vez que el décimo mes del año venga a visitarnos y las diversas festividades queden atrás, llegará el momento de pensar en las elecciones del año que viene.
Aunque para muchos regidores de la provincia y también para León de la Riva ese instante ha llegado hace tiempo ya. Las previsiones no fallan y dentro de poco llegará el momento de cantar y disfrutar de otra forma. En lo que terminen las fiestas y cojamos un poco de fuerzas, nuestros queridos regidores comenzarán su retahíla de inauguraciones para que los ciudadanos puedan comprobar que han hecho su trabajo en esta Legislatura.
Es como una fiesta. Imagínense. La prensa se convierte en los morlacos de Pamplona y los regidores cantando a su patrón; San Inaugurón. ¡A inaugurar venimos por ser nuestro patrón...! Foto allí, foto allá, visita al centro de..., puerta a puerta, apertura de un nuevo edificio, travesías nuevas, pabellones, reformas de casas consistoriales..., todo es bueno para acercar el voto al zurrón.
Pero no se dejen engañar, una vez que pasen los comicios todo volverá a la normalidad. Vote usted a quien vote, a los pocos días la calma llegará de nuevo y las reformas y proyectos tendrán que volver a esperar hasta que las previsiones en el tiempo cuadren. Qué se le va a hacer.