El chiste es fácil, a los de Izquierda Unida les ha caído encima Cayo, Cayo Lara, el candidato que proponía el PCE para hacerse cargo de la coordinación de una formación política que va de mal en peor. El Consejo Político le ha dado el triunfo con solo un 55 por ciento del respaldo y después de que Llamazares convenciera a su candidato, Grosske, de que retirara su candidatura; pretendía así que saliera alguien elegido, el que fuera, después de meses de declive y semanas en las que el acuerdo era imposible.
Comienza la era Cayo, y no parece que vaya a ser una era boyante, importante, influyente. Cayo Lara ni siquiera ha conseguido triunfar en su propia tierra, los manchegos no le consideraron suficiente bueno para votarlo en las pasadas autonómicas y no tuvo escaño. Con ese precedente, y con la pírrica victoria de este domingo, no parece que Izquierda Unida vaya a levantar mucha cabeza con su nuevo coordinador general, así que Zapatero tiene motivo para abrir alguna de las botellas de cava reservadas para las navidades y tomarse una buena copa para brindar por su suerte, por su baraka: con Izquierda Unida en situación crítica puede dar por seguro que volverá a tener los centenares de miles de votos que le dieron el triunfo el pasado mes de marzo, procedentes de antiguos votantes de IU desencantados de la situación que vive esa formación política y, por qué no decirlo, de los desvaríos políticos a los que la llevó Gaspar Llamazares, un político que si tuviera lo que hay que tener ya habría renunciado a su escaño para retomar su carrera de medicina, tras el desastre de su gestión.
Sólo una persona podría salvar a Izquierda Unida de su desaparición definitiva del mapa político: Rosa Aguilar. La alcaldesa de Córdoba se ha resistido todo lo que ha podido a las presiones y súplicas para que se hiciera cargo de la coordinación de una formación política que ya no le interesa, una formación con la que ya no se siente identificada aunque mantiene la militancia, una formación que ha tomado decisiones que la propia Aguilar ha considerado disparatadas. Sin embargo la gente de IU no se rinde y, elegido nuevo coordinador general, elegido Cayo por la mínima, ahora veremos cómo se pone cerco a Rosa Aguilar para que acepte una nueva propuesta: ser candidata en las próximas generales a la presidencia de gobierno.
Que acepte está por ver, pero nunca se puede decir en política de este agua no beberé, Aguilar no tiene más alternativa que aceptar esa propuesta o la que tiene también sobre la mesa, ser candidata nuevamente a la alcaldía cordobesa pero en una lista del Psoe como independiente. En ese segundo caso, Mariano Rajoy ya puede empezar a darse cabezazos contra la pared porque no gana las elecciones ni de broma, ZP se llevaría todos los votos del Psoe más los de IU. Pero si Aguilar acepta ser candidata de IU y se enfrenta a Zapatero con una Izquierda Unida fortalecida, a lo mejor a los socialistas ya no les salen las cuentas.
No deja de tener su aquel que Rosa Aguilar pueda ser la persona clave de las próximas generales.
no esta ud muy bien enterado, debería contrastar o cambiar de fuentes, o mejor no!! que así es más gracioso.
Un cordial saludo