Ya saben que se ha incorporado al programa de fiestas de la capital el Pleno Municipal que se celebra el próximo día 7, víspera de la patrona. El alcalde de Valladolid, quizá cansado del tedio que contempla en los tendidos "de sombra" en el salón de plenos, ha anunciado moción "bombero-torero" para incentivar a la afición y "reactivar" la vida política de la ciudad.
Valladolid será una capital taurina, algo de hecho que a partir del próximo martes se fijará por derecho. Y no crean, que no está mal defender lo propio más cuando nuestras raíces y tradiciones no dejan de sufrir ataques. Claro que una cosa es llevar una propuesta política que no deja de ser una declaración institucional o de intenciones y otra muy distinta manifestar la agresión que sufre «la fiesta nacional» y que tendrá en "la grada alta" del magnífico salón las protestas de los antitaurinos. Vamos, que el alcalde, que no se ha cortado para anticipar un combate, ha invitado a los aficionados a los toros a que vitoreen y pidan oreja y rabo para una iniciativa que tendrá pitos, gritos y sabe Dios qué más. La emoción ya está servida. Y presumiblemente restará derrames indiscriminados de adrenalina en otros puntos calientes, como Tordesillas. ¡Vaya Faena!
Estamos ya en campaña electoral y todo cuenta. Ahora acumular titulares de los chulos revalorizan al protagonista tanto en Génova como en Ferraz. Y Óscar López, después de bajarse de la bici, ha decidido volver a llamar a los suyos para que el próximo lunes le vuelvan a hacer la ola, y le supliquen por enésima vez que se presente a las elecciones para que sea presidente de la Junta. Pues no lo entiendo porque ya el pasado 22 de abril convocó a la prensa para anunciar de madrugada que sería el sustituto de Herrera en el Palacio de la Asunción. Parece que no quisiera ser cabeza de cartel en las próximas elecciones. Y es que tanto va el cántaro a la fuente… Dicen las malas lenguas que la estrategia del lunes está meditada. Que este verano ha "crujido" en el asfalto a sus cargos y que con el "quemón" que tienen podrían quitarle el apoyo. Pues ¡Vaya faena!
Claro, que para faena la de Carmen Moro, la han citado por error en el centro de salud de la Casa del Barco esta semana para hacer unas radiografías y con el traumatólogo para finales de mes. Ella no lo sabe, hasta ahora, la cita se la dieron por error a otra mujer que no tenía el nombre ni parecido pero que no pudo hacerse las pruebas porque alguien ha convocado a esta señora que vive al otro extremo de la ciudad. Le dijeron, en el ambulatorio, que si le hacían la radiografía iría a parar al historial de Dña. Carmen, que era mejor que volviera otro día a por otra cita. Inexplicable, porque la paciente, que fue de la Casa del Barco, a Arturo Eyries y viceversa no ha recibido más justificación que no había fax, que el personal administrativo está a media jornada y que no se puede atender a un enfermo si alguien se equivoca en la tramitación burocrática. ¡Vaya Faena! Por cierto Carmen, la cita con el traumatógo la tiene para el día 28, pero no hace falta que vaya, si no lo necesita, claro.