La Policía ha empezado a resolver un violento asalto a un piso de la calle Macías Picavea ocurrido la tarde del 14 de noviembre y en el que los ladrones iban armados con un par de catanas y un perro. Precisamente, el nombre del can, repetido en varias ocasiones por el dueño durante el robo, ha sido una de las claves para aclarar el caso, identificar a uno de los cinco presuntos implicados y arrestarle. Los investigadores del Grupo III de la Comisaría de Las Delicias del Cuerpo Nacional de Policía están sólo pendientes de dar con los otros cuatro ladrones para cerrar este asunto.
El robo se produjo hace casi tres meses. Los asaltantes creían que los dos inquilinos del piso, ubicado en plena zona centro, se dedicaban a vender marihuana, por lo que cuatro encapuchados con dos catanas y un quinto, ahora detenido, a cara descubierta y con la compañía de Coco, su perro (un pastor alemán), entraron por la fuerza en esta vivienda a media tarde de aquel 14 de noviembre. Separaron a las dos víctimas en dos estancias de la casa y, bajo amenazas, trataron de sonsacarles el lugar en el que, supuestamente, almacenaban las drogas. Pero no lo lograron, por lo que tuvieron que conformarse con 500 euros en metálico, las tarjetas de crédito, documentación, una videoconsola y varios juegos.
Ladrones "amateur". En las investigaciones posteriores que llevaron a cabo los agentes del Grupo III se comprobó que en ese domicilio no había droga y se cree que el asalto fue perpetrado por un grupo de ladrones amateur. «No eran profesionales, eso fijo. Se cree que pudieron conocerse en algún bar y que a alguna de las víctimas se le calentara la boca hablando de porros y marihuana y que los otros se creyeran todo, y que así se pudiera gestar el plan», según explican a este periódico las distintas fuentes policiales consultadas.
En esta línea, una de las líneas de investigación que se maneja para dar con los cuatro asaltantes que no han sido detenidos, los que iban con pasamontañas, es que «puedan ser conocidos de las víctimas, de algún bar o de una zona de copas y que, por ello, evitaran dar la cara», concretaron las mismas fuentes.
En Comisaría. Con el que sí se dio ya, tal y como informó ayer la Policía en una nota de prensa, fue con el que iba a cara descubierta y acompañado por su perro Coco. El arresto se produjo el pasado 12 de enero, cuando J.I.H.J. acudió voluntariamente a la Comisaría de Las Delicias. Tiene 32 años de edad y diversos antecedentes por delitos contra el patrimonio, según consta en la citada nota de prensa.
Precisamente, el detenido fue el que se encargó de «dar la cara» el día del robo, ya que fue él quien llamó la puerta, acompañado de su perro. Le abrieron la puerta y, acto seguido, aparecieron los otros cuatro ladrones, ya encapuchados para entrar en el céntrico piso y perpetrar el asalto.