Ofertas especiales, quincena del ahorro, promociones, rompemos los precios u "ofertones" son los reclamos comerciales para reactivar las ventas en plena campaña navideña. «Se trata de salvar la temporada», han manifestado en varias ocasiones los máximos responsables de las asociaciones comerciantes mientras perfilan su estrategia en lograr la confianza del cliente en una época donde pese a la crisis creen que «aumentarán» las ventas respecto al resto del año y se «igualarán» en comparación con campañas anteriores. El optimismo es «fundamental» a uno y otro lado del mostrador, reconocen, porque la competencia de las grandes superficies y la crisis hacen «agudizar» el ingenio para intentar conseguir la mejor campaña posible en imagen y en precios, al explicar también que los frutos de ahora se recogen del mismo modo en las rebajas de enero y es que entre estas dos promociones suman más de la mitad del negocio anual del comercio minorista e incluso del mayorista.
La caída de las ventas durante todo el ejercicio, además de la ausencia de concesión de créditos de los bancos dificultan una temporada que el pequeño comercio espera «salvar» con la campaña navideña. Promociones de unas u otras características parecen ser la «clave» para reclamar la atención de los posibles consumidores que, según los estudios publicados en las últimas fechas tanto por organismos públicos como privados, dicen que gastarán más dinero estas navidades que las anteriores aún sin obviar la actual situación de conyuntura económica. Pero lo cierto es que la realidad es otra. Y, como todo cuenta, el ambiente navideño en las calles vallisoletanas está presente desde hace dos días para incentivar el consumo y, por tanto, para generar optimismo.
Esta esperanza entre los industriales de esta plaza también deriva en concretar qué jornadas dominicales de apertura durante la campaña de este año. Aunque la normativa regional permite abrir los comercios los próximos días 18 y 26 de diciembre, lo cierto es que el pequeño comercio se decanta más por abrir de modo «mayoritario y unificado» justamente después del día propiamente dicho de Navidad. «El día 18 está en territorio de nadie, entre el Puente de la Inmaculada y la Navidad, pero abrir una tienda un domingo supone mucho esfuerzo por parte de los empresarios que no se recuperaría con una jornada previsiblemente atípica», precisó a este periódico el secretario de Avadeco, Luis del Hoyo, quien iniste en que las aperturas dominicales «no son rentables para el comercio vallisoletano».
Con todo, pese a la libre apertura del domingo día 18, lo cierto es que el día 26 será la jornada estrella en cuanto a compras en festivo en el calendario. Pasadas las primeras celebraciones de Nochebuena y Navidad, las siguientes semanas servirán para reactivar las compras en el sector textil y de la alimentación de cara a Nochevieja y Año Nuevo, pero sobre todo el consumo se animará con regalos en general con vistas al día de Reyes. Después de éste, el siguiente domingo que el pequeño comercio y los grandes almacenes tienen previsto abrir será el domingo 15 de enero, en pleno furor de rebajas.
La incertidumbre general y la ausencia de rentabilidad en cuanto a la apertura de los festivos motivan, de la misma manera, que cada vez el número de pequeños o medianos empresarios que abren en festivo es «simbólico».