La limpieza de Las Moreras y La Rosaleda ha sido costosa cuanto menos. La permanente presencia de jóvenes haciendo botellón y descansando durante el pasado fin de semana ha hecho muy complicado su mantenimiento. Es más, fue imposible actuar sobre alguna de las zonas verdes del entorno hasta la mañana de ayer debido a la continua estancia de personas que empezó en la tarde del viernes con la fiesta organizada por la Coordinadora de Peñas. Pero antes de acudir hasta aquí, el desfile de peñas entre la plaza de la Universidad y la Plaza Mayor, que dejó por las calles del casco histórico ocho toneladas de basura. El servicio municipal de Limpieza intentó afanarse al máximo haciéndose espacio entre el gentío congregado por el centro, unos equipos de trabajo integrados por quince operarios y ayudado de tres barredoras y tres camiones cisterna.
Las dificultades para limpiar el entorno de Las Moreras ha caracterizado la intervención del servicio hasta el punto de que la completa higienización del lugar ha tenido que retrasarse hasta ayer ante la constante ocupación de la zona. Las botellas, los vasos y las bolsas de plástico conformaban la postal de esta zona verde, pero sucedía lo mismo en puntos más céntricos como los jardines de la Iglesia de la Antigua o Portugalete. Se trata de zonas próximas a bares donde miles de personas acamparon con sus consumiciones, en horas nocturnas, durante el pasado fin de semana.
Pero la intervención de limpieza más laboriosa fue el desfile de las peñas de la tarde del viernes, donde se recogieron ocho kilogramos de basura, mayoritariamente cascos de vidrio de botellas. Fuentes del área municipal aseguraron ayer a El Día de Valladolid que «es un fenómeno eminentemente vandálico en cuanto a la suciedad y el comportamiento de algunos que descargan contra el mobiliario urbano», indicando que este negativo aspecto «va en progresión». En cuanto a la Partydance (sábado noche), por contra, las labores de limpieza fueron más ágiles que en otras ediciones debido al descenso de gente tanto dentro como fuera de la caravana musical.
En cuanto a la Feria de Día, la colocación de numerosas papeleras de cartón está facilitando el trabajo de los operarios de Limpieza, al tiempo que destaca que la higienización de estas zonas, así como otros sitios puntuales, cuenta con una novedad este año: la aplicación de un producto con olor a cáscara de naranja. Asimismo, en el Real de la Feria hay trabajando una decena de personas constantemente además de los que limpian los urinarios públicos.