Poco más de un año después de su inauguración, el nuevo Hospital Universitario Río Hortega verá cómo se acometen obras en sus instalaciones. El motivo, la necesidad detectada por parte de la Consejería de Sanidad y la Universidad de Valladolid (UVa) de contar con un pabellón docente, anexo al centro hospitalario, en el que los alumnos de la Facultad de Medicina que se encuentren realizando prácticas clínicas en el Río Hortega puedan recibir la enseñanza teórica complementaria sin necesidad de abandonar el hospital.
El proyecto, sobre el que se lleva trabajando desde hace cerca de un año, está pendiente de la firma del convenio entre ambas partes. Una vez cumplimentado este trámite se podrán acometer las obras en el recinto hospitalario. En concreto, el nuevo módulo destinado a la docencia de los alumnos de Medicina se construirá en la parte posterior del Río Hortega, junto a las instalaciones de la biblioteca. De hecho, ya se ha explanado dicha parcela adyacente al complejo hospitalario, tal como pudo comprobar recientemente El Día.
Dentro de los pocos datos que han trascendido respecto a este convenio de colaboración entre ambas instituciones (Sanidad y UVa) está el hecho de que las conversaciones están «muy avanzadas», aunque todos los detalles del proyecto se desvelarán cuando se rubrique la firma del convenio. Lo que sí es público es el interés del decano de la Facultad de Medicina, Ricardo Rigual Bonastre, quien resalta la importancia de contar con un pabellón docente en el que los alumnos puedan recibir enseñanza teórica complementaria a sus prácticas clínicas en el hospital.
«Actualmente los estudios de Medicina centran sus primeros cursos en las prácticas preclínicas y dejan para cursos posteriores la enseñanza en el Hospital Clínico Universitario. Al contar ahora con dos hospitales universitarios se ha decidido, de cara a los nuevos planes de estudio, dividir los cursos en dos partes, cada una de ellas con prácticas en un hospital», explica Rigual.
El problema que se plantea para llevar a cabo esta iniciativa es la distancia existente entre el nuevo Río Hortega y la Facultad de Medicina, al revés de lo que sucede con el Clínico, que impediría a los alumnos recibir la enseñanza teórica complementaria a sus prácticas in situ. «Si contamos con este pabellón nos aseguraremos que nuestros alumnos de 3º a 6º de Medicina que tengan que hacer prácticas allí no deberán desplazarse hasta la facultad para recibir clase», recalca.
Asimismo, el decano hace hincapié en la necesidad de solucionar la escasez de profesores vinculados con la Universidad que en la actualidad existen en el Río Hortega, algo que se plasmó en la petición elevada recientemente al Consejo de Gobierno de la UVa y que se traduce en la confección de un plan especial para contar con más docentes vinculados (titulados y catedráticos). «Lo ideal, ya que las prácticas se distribuirán por igual entre los dos hospitales, sería contar con una plantilla docente equilibrada en ambos», apostilla Rigual.