La Guardia Civil investiga el pasado de un religioso español detenido en agosto en Chile por posesión de material pedófilo y que, según los primeros datos, podría haber abusado de 15 menores durante su etapa como docente en varios centros de la congregación de los Clérigos de San Viator, en España. José Ángel Arregui pasó por siete colegios de esta orden, entre ellos el de Valladolid, pero según los datos recabados por este periódico, no consta ninguna denuncia contra él del tiempo que fue profesor en el centro del barrio de Las Delicias.
Así fue confirmado ayer por el propio director del colegio, Ángel González, y por la Subdelegación del Gobierno. «Las investigaciones judiciales descartan que cometiera abusos sexuales a niños o grabara esos supuestos vídeos durante su etapa en Valladolid», según detalló González, que tuvo acceso a parte del sumario -hasta hace unos días en secreto-, redactado por el juez de Instrucción 9 de Madrid. Las grabaciones, alguna de ellas en las que saldría él mismo abusando de menores, fueron efectuadas en las instalaciones del San Viator, de Vitoria, en el de Madrid y en el San José de Basauri, según informó ayer El País. También pasó, entre los años 1979 y 2007 -cuando se marchó a Chile- por otros centros de la congregación: Mondragón, Huesca, Nuestra Señora de Fátima (Madrid) y Valladolid
Baja por depresión. Según ha podido saber este periódico, el religioso Arregui Eraña estuvo de profesor de Educación Física en el colegio de Las Delicias durante los últimos tres meses de 2004: «Sólo estuvo el primer trimestre de ese curso porque después sufrió un problema médico importante, una fuerte depresión y se cogió la baja antes de marcharse a Madrid», tal como relata el director, que en esa época aún no estaba en el centro, pero que, «por conversaciones con los profesores veteranos, parece que era una persona normal que no dio ningún problema, ni hubo quejas de padres sobre él».
La detención de este hombre de 53 años se produjo hace ocho meses en Chile, donde da clases. Se le intervino abundante material pedófilo y, al parecer, en parte del mismo hay grabaciones hechas por él mismo con niños de 12 a 14 años. La información de El País habla de tocamientos, agresiones físicas, masturbación a menores y penetración con objetos, todo, con la excusa de elaborar una tesis.