El presidente de la Diputación de Valladolid, Ramiro Ruiz Medrano, evocó ayer al escritor Miguel Delibes en su intervención en el Pregón de la Semana Santa de Valladolid, que representa a un pueblo que ha hecho del dolor «escuela de aprendizaje». «Nos sentimos un poquito más dueños de su persona y de su obra literaria», dijo en el acto que simboliza el «pórtico» de la semana de Pasión y que acogió una repleta Catedral vallisoletana.
En ese sentido, indicó que Castilla y León «siempre ha mirado al cielo, unas veces para implorar la lluvia, otras para que el pedrisco no arrebatara el pan de cada día». «Esto ha hecho de nosotros hombres y mujeres amasados en el dolor y en la reciedumbre de una profunda esperanza», añadió al tiempo que sostuvo que esta cuestión fue expresada por Delibes, quien escribió: «Si el cielo de Castilla es alto, es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo».
Asimismo, Ruiz Medrano recordó ante representantes de las 19 cofradías vallisoletanas que Delibes dedicó muchas páginas «hermosas» a la ciudad de Valladolid y a su Semana Santa, convencido de la «poderosa unión entre lo que se ve y lo que se cree».
«No cabe duda que la Semana Santa vallisoletana es un exponente de nuestra identidad como pueblo dentro del espíritu que ha determinado una forma de ser y de comportarse el castellano», aseveró el presidente de la Diputación.
«Historia» del pueblo. Además, señaló que esta celebración es la «manifestación pública por las calles de cristos sangrantes, pero jamás desesperados». «Es la historia de nuestro pueblo, expresada en signos de trascendencia para someter una tierra dura, cuyos ojos siempre estaban puestos en el cielo», agregó.
También Ramiro Ruiz Medrano subrayó la «cultura popular» que la Semana Santa lleva en las «venas, heredada de mayores y aprendida en contacto con la naturaleza». «Es la experiencia de los siglos de aquella actitud personal que el hombre del campo había aprendido en contacto con la naturaleza, tras siglos de lucha con ella y siglos de soledad consigo mismo, dijo.
Al respecto, el presidente de la institución provincial repasó el inicio de la celebración. «Lástima que Valladolid no conserve ningún Cristo lacerado de dolor, de los que seguramente se paseaban por las calles durante el siglo XV», exclamó. También destacó que más de 30 procesiones recorrerán la ciudad. Señaló que algunas son «multitudinarias», como la General del Viernes Santo, mientras otras tienen un carácter más intimista. «Todas forman un conjunto excepcional, tanto religioso como artístico, que hacen de estos desfiles un acontecimiento del que, de una u otra manera, participa el pueblo entero que se siente orgulloso de poner en la calle un auténtico templo abierto al arte más puro y genuino», apuntó.
La presentación de Ruiz Medrano corrió a cargo del alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, quien también recordó la figura de Delibes y su personal «pasión».