El Rey Don Juan Carlos telefoneó ayer por la tarde a la familia de Miguel Delibes para interesarse por el estado de salud del escritor vallisoletano, informó un portavoz de Zarzuela. Por iniciativa propia, el monarca quiso conocer de primera mano el empeoramiento de la salud del académico de la Lengua y Premio Cervantes, como hicieron numerosas personalidades de la vida social y política de la ciudad vallisoletana. «He recibido multitud de llamadas para preguntar por su estado», reconoció Ramón.
Entre ellos estaba el alcalde de la ciudad, Francisco Javier León de la Riva, quien ha ofrecido a la familia del novelista el Ayuntamiento de Valladolid para instalar la capilla ardiente en caso de que se produjera su muerte.
El velatorio tendría lugar en el Salón de Recepciones de la Casa Consistorial y no sería la primera vez que se habilitaría para despedir a un ilustre de la capital vallisoletana. Ya se hizo en su día con Rosa Chacel.
En aquel 8 de agosto de 1994 miles de vallisoletanos se acercaron hasta el Ayuntamiento para dar su último adiós a la escritora, cuyo féretro estuvo custodiado por la sección de gala de la Policía Municipal y fue conducido a hombros por el alcalde y varios concejales.
Pero la familia de escritor aún no se ha pronunciado, ya que, a pesar de que las noticias de los facultativos no son muy optimistas, no pierde la esperanza de que este no se el último aliento de ese apasionado cazador y escritor vallisoletanos que homenajeó a su tierra en El Hereje y que deja un incalculable legado cultural.