El negocio parecía redondo. Era repartidor de combustible y cada vez que llenaba su camión cisterna se quedaba con una parte de la carga para revenderla a un precio menor. Y todo, con un beneficio propio del 100%. Incluso, se había construido un depósito de 8.000 litros en una nave de Zaratán desde la que daba "servicio" a sus clientes. Todo le iba a la perfección hasta que el propietario de una estación de servicio de La Mudarra se dio cuenta de que le estaba estafando, sirviéndole menos combustible del pactado. Presentó denuncia a la Guardia Civil y, casi dos meses después, la investigación ha dado sus frutos. Detención de F.I.V., de 43 años de edad, como presunto autor de un delito de estafa.
La investigación comenzó el 15 de enero cuando el empresario de La Mudarra denunció los hechos. Los agentes encargados de estas pesquisas registraron la nave de Zaratán y hallaron 1.000 litros de gasóleo B dentro de ese depósito de 8.000. Ahora se buscan pruebas de más afectados como el dueño de la estación de servicio de La Mudarra, pero por los cálculos efectuados por la Guardia Civil se cree que los litros estafados serían unos 8.000.
Según informaron fuentes del Instituto Armado a este periódico, el modus operandi consistía en que, tras cargar el gasóleo con su camión cisterna en la central de hidrocarburos y antes de iniciar el reparto por diversas estaciones de servicio, presuntamente, F.I.V. se pasaba por su nave para dejar allí parte de la carga. Luego retomaba su actividad, pero surtía siempre una cantidad menor a la que cada estación de servicio le contrataba.
¿Lo mezclaba con agua? Una de las líneas de investigación que mantiene abiertas la Benemérita trata de aclarar si el ahora detenido mezclaba con agua el combustible que finalmente surtía en todas las gasolineras, con la finalidad de que no se dieran cuenta de que les había dejado menos gasóleo del pactado.
La Guardia Civil cree que este hombre podría llevar seis meses con esta práctica, aunque todavía se está tratando de concretar el número de víctimas, toda vez que la única denuncia interpuesta en la Comandancia de Valladolid fue la de La Mudarra.