El cobro de la tasa de alcantarillado y depuración vuelve a enfrentar a vecinos, concesionario y administración. Seis comunidades de vecinos han denunciado a Aguas de Valladolid por el cobro de otras tantas facturas en concepto de vertidos freáticos a la red, al tiempo en que insisten en la «deficiente» regulación municipal de los cursos hídricos subterráneos de la capital vallisoletana. Agualid, la empresa concesionaria del servicio en la ciudad, mantiene que la asistencia que pretende cobrar se ha prestado y aluden a la normativa de aguas freáticas para justificar su decisión. En el medio de la situación, el equipo de Gobierno municipal, quien incide en que está del lado de los vecinos pero llegan más lejos al recordar a la compañía que este concepto no puede cobrarse porque no existen parámetros que los establezcan. En definitiva, Agualid reintenta reembolsar su servicio prestado pese a la sentencia desfavorable -recurrida- que, dando la razón al Consistorio, le prohibe el cobro desde 2008.
Las comunidades de propietarios de Recondo número 11, García Morato 11-bis, Recondo 13, Recondo 15, Recondo 17, Recondo 19 y de los garajes de los mismos edificios denuncian haber recibido facturas correspondientes al consumo de agua doméstica durante el tercer trimestre del año pasado, así como al vertido freático, en que se desglosan los correspondientes a alcantarillado y a depuración, computándose unos vertidos de 4.974 metros cúbicos por cada portal que supone una facturación de tres mil euros por portal y trimestre, «desproporcionado importe que agrava el juicio que merece su manifiesta injusticia». Los vecinos califican de «brutales» consecuencias económicas la «deficiente» regulación de los cursos hídricos subterráneos de la ciudad y de «despropósito» el importe cobrado en cada factura, a la vez que acusan de «anomalía inicial» la supuesta «falta de control» de los vertidos freáticos.
Aguas de Valladolid, por su parte, determina que el servicio prestado «consiste en el efectivo traslado de las aguas provenientes de las parcelas privadas y su posterior depuración», remarcando que «es imposible diferenciar en la red de aguas su origen pues todas se incorporan por la misma acometida de saneamiento». Así, la compañía explica que es «fiel cumplidor de la norma que le es de aplicación», aunque ultima que dada su condición de concesionario, «estamos y estaremos siempre a lo que ordene el Ayuntamiento de Valladolid».
Precisamente, fuentes municipales mostraron su desacuerdo con la postura tomada por la empresa, y más con el juicio ganado en primera instancia, y señalaron a este periódico que el Ayuntamiento mandará en los próximos días una carta a Agualid recordándoles dos puntos: la sentencia y la ausencia de unos parámetros para ese cobro.
Sera que no conocen los contadores, .... o que no saben lo que gastan los vecinos, o que el agua sale de la nada .......
Y nuestro querido consistorio, ¿qué va a hacer?
Ah, se me olvidaba que una vez privatizado el servicio, y a veces cobrado el canon no hay nada que hacer.
Como ahora no se recauda por otro tipo de impuestos, tendremos que pagar un peaje por litro consumido, que repercutirá en un nosecuantosporcien a las arcas municipales; como siempre, acuerdos políticos.
¡Y AQUI NO PASA NADA SEÑORA! otradecal@hotmail.com