La negativa de los porteros de una céntrica discoteca a que un grupo de clientes accediera al interior del establecimiento acabó el pasado fin de semana con cuatro heridos tras una multitudinaria pelea a las puertas del local. La Policía, que tuvo que mandar a la zona cinco patrullas, no efectuó detenciones, aunque sí que está investigando los hechos ocurridos, toda vez que los porteros acudieron a comisaría a presentar una denuncia.
El incidente se produjo sobre las 2.50 horas de la madrugada del sábado al domingo en la discoteca Bagur, ubicada en la calle Pasión. Tal como han confirmado fuentes policiales a El Día de Valladolid, todo se inicia porque el personal de seguridad de la sala decidió prohibir la entrada a un grupo de cuatro jóvenes. Esta circunstancia no fue aceptada por los clientes que, al parecer, se fueron de allí para regresar, poco después, y ya acompañados por más personas, y atacar sin mediar palabra a los cuatro porteros que había en la zona de acceso a la discoteca.
Según el relato de alguno de los testigos del altercado, el grupo de agresores llegó a utilizar sprays lacrimógenos contra los vigilantes, a los que lograron dejar fuera de combate durante unos instantes para así conseguir colarse en el interior de la discoteca. Una vez dentro, fueron directamente a la planta superior -la sala tiene tres plantas- donde, según afirmaron estos testigos, lanzaron «algo» que provocó que varios de los clientes empezaran a tener dificultades para respirar, si bien ninguno de ellos precisó asistencia médica de urgencia.
La pelea empezó dentro. En cuanto los porteros se recuperaron entraron a por los agresores y se inició una multitudinaria pelea que acabó a las puertas de Bagur, en plena calle.
Hasta el lugar de los hechos se desplazaron hasta cinco patrullas del Cuerpo Nacional de Policía y una ambulancia, que se encargó de evacuar al Hospital Río Hortega a dos de los porteros.
Siento el incidente, pero lo que si es cierto es que una curita de humildad no les venía mal a esos porteros de esa sala, que fin de semana tras fin de semana, se propasan con los clientes, somos muchos los que hemos sufrido desde hace tiempo, las groserias de ese grupo tan poquito profesional, espero que la sala cambie de criterio y aproveche para meter una plantilla mas educada y no violenta.