Estudiantes universitarios y de enseñanzas medias se han manifestado a lo largo de los últimos meses para mostrar su protesta ante el Proceso de Bolonia.
Los movimientos contrarios al Proceso de Bolonia quieren sentar cátedra. Al otro lado de los pupitres, la comunidad docente comienza a mostrar su desacuerdo con la actual reforma de las enseñanzas educativas superiores. No sólo los alumnos -tachados en ocasiones de «energúmenos antisistema» y «adolescentes desinformados»- protestan contra la «irreversible» implantación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Dos profesores de la Universidad de Valladolid (UVa) han suscrito un reciente manifiesto ‘anti-Bolonia’, que cuenta con el apoyo de un centenar de catedráticos, profesores e investigadores de veinticuatro universidades públicas españolas, quienes respaldan las últimas convocatorias de movilizaciones y huelgas estudiantiles.
La propuesta partió de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, con el catedrático Fernando Fernández Savater a la cabeza, junto a él una de decena de catedráticos de 24 universidades españolas se añadieron a la declaración en favor de las movilizaciones estudiantiles ‘anti-Bolonia’. Uno de ellos es el catedrático de Derecho Romano de la Universidad de Valladolid José javier de los Mozos Touya, para el que la reforma educativa supone un «retroceso» y una «pérdida de cultura jurídica» en los nuevos planes de estudio diseñados para la Facultad de Derecho vallisoletana.
«El Espacio Europeo de Educación Superior no tiene mucho sentido en España, porque esta carrera enfoca la enseñanza profesional al territorio nacional y no para competir en el exterior», apunta De los Mozos. El catedrático incide asimismo en que el Plan Bolonia no ahonda en una «cultura jurídica común en la Unión Europea», desde el momento en que cada alumno que quiera interesarse por los derechos fundamentales de cada territorio de la unión debería cursar un máster específico, al no existir una norma común.
«Lo que pienso es una idea general en el seno de la facultad y no difiere del parecer de muchos compañeros. Bien es cierto que el proceso es irreversible y no queda más remedio que adaptarlo. El plan de estudios que se ha aprobado es el mejor que se ha podido hacer, pero también creo que los centros hemos tenido muy poca autonomía a la hora de diseñarlo, al venir muy dirigido por el Ministerio», apostilla De los Mozos.
El sentir del catedrático tiene su reflejo en otros centros de la UVa. Titulares de departamento y profesores de facultades y escuelas expresan en público y, sobre todo, en privado las dudas que les plantea la reforma. Alguno de ellos incluso es un conferenciante habitual en charlas contra Bolonia junto a miembros de Alternativa Universitaria.
Una crítica más al EEES llega desde la Facultad de Filosofía y Letras, cuyo decano ha criticado diversos aspectos de la reforma. Sixto José Castro Rodríguez, profesor de filosofía y firmante del manifiesto, declara que la convergencia europea es en realidad «una total divergencia». «Plantea problemas incluso dentro de las propias facultades y a nivel nacional, porque no se cumplen los criterios que favorecen la movilidad estudiantil. En el fondo, la reforma contiene una carga pedagógica tremenda, pero carente de contenido. Además, se pretende hacer a coste cero. Algo imposible porque no hay profesores ni capacidad para ello».
Desde este lado del Atlántico miramos con estupor la lesión que el
convenio de Bolognia dirige a las Humanidades, comparto plenamente la voz del Catedrático de los Mozos por subrayar con meridiana claridad el retroceso de
La colección de Elisabeth Taylor a subasta
Clint Eastwood para rato
Leno a Michelle Obama: 'No como manzanas desde 1984'
Urkullu y Rajoy, dos horas de reunión en La Moncloa
El TS desestima la nulidad y retoma el juicio a Garzón
Los mejores anuncios de la Super Bowl de este año
Dificil jugar contra este tipo
Un ciclón de ovejas
Mucho frío en el entrenamiento del Real Madrid
La mejor jugadora del mundo elogia a Messi