Tensa para unos y «descafeinada» para otros. La protesta que un grupo de 80 estudiantes universitarios realizó ayer a mediodía frente al Palacio de Santa Cruz terminó con la intervención de la Policía Municipal, que desalojó a los manifestantes del claustro del edificio histórico de la Universidad.
Los universitarios estaban convocados a participar en una "cacerolada" en la plaza de Santa Cruz, pero finalmente decidieron acceder al Palacio y tratar de entrevistarse con el rector, Evaristo Abril, para pedirle «que se abra el debate sobre el Proceso de Bolonia a toda la comunidad universitaria». Dos representantes del colectivo estudiantil, agrupado bajo el nombre de Asamblea 13-N, solicitaron a Abril que se fomente la participación en todos los ámbitos de la institución académica.
El rector recordó a los alumnos que la Universidad ya cuenta, a través de sus órganos de gobierno, con cauces de participación -como el propio Claustro de la Universidad- en el que los estudiantes ya están representados. Sin embargo, Abril anunció a los representantes que la UVa plantea poner en marcha una campaña de información respecto a las reformas que implica el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior, más conocido como Proceso de Bolonia, y que también existe la idea de crear un buzón de sugerencias en el que los universitarios podrán plantear sus dudas respecto a la reforma educativa.
Además, durante la reunión, el rector avanzó que se realizarán charlas informativas en todos los centros de la Universidad para intentar resolver las dudas que existan respecto al Plan Bolonia.
Sin embargo, los alumnos no se mostraron satisfechos tras la entrevista. Para Jaime Nieto Vega, de Alternativa Universitaria (uno de los colectivos integrados dentro de la Asamblea 13-N surgida a raíz de la manifestación de noviembre contra la reforma), la reunión fue positiva, al haber logrado entrevistarse con el rector, pero «descafeinada». «El debate que plantea el Rectorado se centra en la reforma de las enseñanzas, pero creemos que hay muchos más cambios que necesitan del debate y la participación de todos los sectores de la Universidad», explicó.
Encierros. Además, el representante estudiantil confirmó que los universitarios no descartan encerrarse «si no existe debate y no se saca el problema fuera de las aulas». «Estamos convencidos de que se pueden modificar cosas antes de que entre en vigor la reforma educativa de Bolonia, pero en ese debate deben estar profesores, PAS y alumnos. Es la única forma de saber cómo quiere la Universidad afrontar los cambios que se avecinan», vaticinó NIeto.
«El mayor problema va a ser la asimilación de los cambios por parte del profesorado y más cuando no se está implantando ningún mecanismo de reciclaje. No hay innovación docente», criticaba Nieto.
Tras la reunión con el rector, los alumnos que esperaban dentro del claustro vieron como la Policía Municipal los desalojaba de las instalaciones universitarias, sin que se produjeran incidentes. La Asamblea 13-N criticó la «política de desinformación» que lleva a cabo la UVa y anunció una nueva reunión el 13 de enero en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias.