Salida del Juzgado de Menores de uno de los condenados por el asesinato del joven francés en la calle Teresa Gil.
Los delitos y faltas cometidos por menores de edad vallisoletanos se han incrementado un 16% en el último año, al pasar de 365 a 425 infracciones penales. Aumentan sobre todo los casos de robos con intimidación y los de violencia de género firmados por jóvenes de 14 a 17 años, tal como se desprende de la Memoria 2007 de la Fiscalía General del Estado (FGE). En lo que se refiere al perfil del menor infractor, más de la mitad, 308 de los 523 que fueron intervenidos por los fiscales de esta ciudad en el último año, se encuentra en la franja de edad de los 16 a los 17 años, mientras que los otros 215 tienen 14 y 15.
El aumento detectado desde la Fiscalía General del Estado tiene su fiel reflejo en la situación que se vive en «numerosos» centros de menores, en los que hay «grandes problemas» para evitar las fugas de los jóvenes internados. Éste es, por ejemplo, el caso de Zambrana, tal y como se pone de manifiesto en el documento de la FGE, tras tomar un informe elaborado por la propia Fiscalía de Valladolid en el que se pone el acento sobre el incremento que se ha registrado en la delincuencia de menores.
Así, se detalla que creció un 4 por ciento el número de menores intervenidos en la provincia por el Ministerio Público (523 en 2007), un 18 por ciento el de diligencias preliminares (2.984) y un 32% el de sentencias. En concreto, el titular del Juzgado de Menores firmó 256 dictámenes en el último ejercicio, casi la mitad de estos (130) fueron condenatorios con conformidad de las partes; un 41 por ciento (104), condenatorios, pero sin que hubiera un acuerdo; y el 9% restante (22) concluyó en absolución, según se desprende de la estadística que aparece en la Memoria 2007 de la Fiscalía y que ha sido recogida por este diario.
Respecto a las medidas que se acordaron para la reeducación de los infractores, se impusieron 307 durante el pasado año 2007. A la mayoría de los jóvenes (a 122) se les envió a desarrollar trabajos en beneficio de la comunidad; a 51, se les puso un período de libertad vigilada; a 23 menores se les metió en Zambrana durante los fines de semana; y a 30 se les internó en un régimen cerrado.
En cuanto al tipo de delitos más habituales entre los menores, el 8% de las 425 infracciones penales detectadas en el año 2007 fueron por delitos de robo con intimidación (agredieron a su víctima o llevaban un arma), el 7% por robos sin violencia (hurtos o atracos en locales sin que hubiera gente), y otro 6% por malos tratos o casos de violencia doméstica. Pero en la comparativa con lo ocurrido en 2006 se aprecia que mientras los robos violentos y los malos tratos aumentaron (en un 118 y en un 38 por ciento, respectivamente), los robos sin violencia y los hurtos sufrieron un descenso del 66%.
Todo esto en lo que se refiere a los delitos, que se incrementaron en un 6 por ciento al pasar de 166 a 177. Porque lo que más subieron fueron las faltas, que crecieron un 24% (de 199 a 248), sobre todo por culpa de los casos de agresiones a otras personas; estas infracciones crecieron un 33% en el último año al pasar de 101 a 133. El otro tipo de faltas que aumentó (un 19%) fue por hurtos menores.