Rajoy perfila con su equipo de confianza la estategia a seguir.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, insistió ayer en que Francisco Camps debe ser el candidato del partido a las elecciones autonómicas de 2011 en la Comunidad Valenciana, y rehusó comentar el nuevo informe policial conocido el miércoles sobre la presunta financiación ilegal del partido en la mencionada región levantina.
Rajoy compareció ante los periodistas en el Parador de Toledo, donde se encuentra desde el miércoles recluido con sus más estrechos colaboradores para preparar la estrategia del nuevo curso.
El líder conservador, quien no había hablado desde hace meses en rueda de prensa, aseguró que durante las reuniones mantenidas con sus lugartenientes «no se ha pronunciado ni una sola palabra» sobre el nuevo informe policial incorporado al sumario del caso Gürtel. En el documento se insiste en que varios empresarios financiaron actos del PP pagando parte de la deuda que la formación política mantenía con Orange Market.
«Creo que (Camps) debe ser el candidato del PP a las próximas elecciones», proclamó Rajoy.
El dirigente popular no quiso entrar a comentar el último informe sobre Gürtel y, ante la insistencia de las preguntas se remitió a la nota que en la noche del miércoles hizo pública el PP valenciano.
En dicho comunicado los populares de la citada región desmienten «tajantemente» que exista financiación ilegal del partido y sostienen que el nuevo informe, elaborado por la Brigada de Blanqueo de Capitales de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, es «falso», «parcial, tergiversado y antiguo», y solo busca influir en las decisiones judiciales.
Al ser preguntado de nuevo sobre si mantendrá su respaldo a la candidatura de Camps pese a lo que puedan dictar los tribunales, Rajoy respondió: «Ya he dicho lo que tenía que decir sobre este asunto».
Al margen del caso Gürtel, el presidente del PP anunció que su partido llevará a cabo una ofensiva parlamentaria en el Congreso y en el Senado con la presentación, a lo largo de los próximos cuatro meses, de 50 iniciativas en materia económica para sacar cuanto antes a España de la crisis.
Rajoy sostuvo que el objetivo de esta batería de medidas es desarrollar un «plan global» que el Partido Popular entiende necesario para que España pueda salir a la mayor celeridad de la crisis y, al mismo tiempo, pueda crear bienestar, riqueza y empleo. En concreto, avanzó que su formación planteará iniciativas en materia de austeridad y estabilidad presupuestaria, de reforma del sector público, del sistema financiero y fiscal, y en materia de ahorro y de vivienda, entre otras.
En cuanto a los Presupuestos Generales, Rajoy dijo que deben servir «única y exclusivamente» para afrontar y para generar riqueza, por lo que ha advertido de que «cualquier pacto debe atender siempre a los intereses generales, y no a los intereses partidistas y de puro mantenimiento de Rodríguez Zapatero» en el Gobierno.
En este sentido, recalcó que la caja única de la Seguridad Social no puede ser moneda de cambio o una cesión a los nacionalistas.
Por otra parte, anunció que en septiembre presentará una iniciativa en el Congreso para abordar «por qué se permite la gravísima situación financiera por la que atraviesan los ayuntamientos».