El presidente del BCE, J. C. Trichet.
La UE finalizó ayer la negociación de los últimos escollos que faltaban para cerrar el pacto sobre el conjunto de reformas destinado a poner en marcha un nuevo sistema de supervisión financiera que evite los excesos que originaron la crisis en 2008.
Representantes de la presidencia de turno belga, la Comisión Europea y la Eurocámara zanjaron el asunto en una reunión en la que dieron su visto bueno a la creación de tres nuevas autoridades de vigilancia de los bancos, las aseguradoras y los mercados.
Las tres delegaciones ya avanzaron en las negociaciones durante una reunión que celebraron el pasado martes, tras el parón vacacional, y volvieron sobre el tema con el objetivo de dar la aprobación final en la sesión plenaria que se celebrará a finales de mes, para que pueda entrar en vigor en 2011.
El eurodiputado socialista Antolín Sánchez Presedo, autor de uno de los informes del PE sobre las medidas, resaltó la consecución de un pacto «ambicioso» entre las instituciones comunitarias.
Este acuerdo supone que a partir del 1 de enero de 2011 se pondrá en marcha un sistema integrado de supervisión en la UE «para prevenir riesgos sistémicos, fortalecer la solvencia y la seguridad de las instituciones financieras», destacó el político español, que recalcó que se trata de un «hecho histórico», pues se trata de la primera entidad internacional de control de las instituciones financieras.
Por otra parte, la economía continental aceleró su recuperación en el segundo trimestre de 2010, impulsada por el fuerte crecimiento registrado en Alemania en ese período, que registró el mayor aumento del PIB desde la reunificación del país, en 1990.
Sin embargo, los datos publicados por la oficina de estadística comunitaria confirman una recuperación a dos velocidades, liderada por potencias como la citada Alemania, que registró una subida del PIB del 2,2% -le siguen Reino Unido con un 1,2% y del 0,9% en Holanda-; muy por encima del 0,2% vivido en España y Portugal, o del retroceso del 1,5% en Grecia, que sigue en recesión.
Concretamente, el PIB subió un 1% tanto en la zona euro como en el conjunto de la UE. Se trata del cuarto trimestre consecutivo que las finanzas del Viejo Continente se expanden, y lo ha hecho a un ritmo considerablemente superior al registrado los dos trimestres anteriores, del 0,3% y del 0,2%, respectivamente, lo que viene a confirmar que el rumbo es el correcto.
Además, la segunda estimación publicada por Eurostat modifica levemente al alza la evolución interanual del PIB europeo, que en los últimos 12 meses aumentó un 1,9% tanto en la zona euro como en el conjunto de la UE, en vez del 1,7% anunciado anteriormente.
Con los números en la mano, la economía europea se comportó mejor que sus principales competidoras, EEUU y Japón, que en el segundo trimestre crecieron menos de lo esperado. Pese a que los números norteamericanos se expandieron un 0,4% (respecto al 0,9% registrado de enero a marzo de 2010) -y un 0,1% la japonesa-, en términos interanuales siguen aventajando a la UE, al registrar un aumento del PIB del 3% en el segundo trimestre.
Por otra parte, las claves de la escalada del Viejo Continente se basa en las exportaciones, que progresaron un 4,4% en la zona euro y un 4% en el conjunto de la Unión -respecto al 2,4% y el 2% vividos los tres meses anteriores-. Las importaciones también aumentaron, aunque levemente -0,4%-; mientras que las inversiones se incrementaron un 1,8% y un 1,7%, respectivamente, tras sendas bajadas del 0,4% y del 0,6% en los tres meses anteriores.
Asimismo, los hogares mejoraron ligeramente su comportamiento en el segundo trimestre del año, cuyo consumo final aumentó un 0,5% tanto en la zona euro como en el conjunto de la UE;tres puntos de media.
Por otra parte, el Banco Central Europeo prevé un crecimiento económico mayor para este año en la zona euro -1,6% frente al 1% inicial- y, en menor medida, también para 2011 -1,4%-, pese a lo cual mantendrá los tipos de interés en el 1% durante un tiempo «prolongado». Los poseedores de hipoteca respiran aliviados tras el disgusto de esta semana de saber que tendrán que pagar una media de 60 euros más al año.
Asimismo, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, anunció que la institución prestará a los banco comerciales de la eurozona toda la liquidez que necesiten en las operaciones de refinanciación con tres meses de vencimiento de octubre, noviembre y diciembre.