El día en el que estrenaba publicidad en su camiseta, el FC Barcelona volvió a demostrar que su fútbol lleva mensaje al vencer al Levski Sofía (5-0), con lo que el vigente campeón de la competición europea empezó la ‘Champions’ como la acabó: con una victoria.
Los azulgrana jugaron con suficiencia y no necesitaron firmar un gran partido para dejar fuera de combate al campeón búlgaro. El Barcelona parece estar a otro nivel; da igual si Frank Rijkaard impone rotaciones en el equipo, porque el grupo demuestra su cohesión como lo ha demostrado en los tres últimos partidos, en los que ha marcado 11 goles.
Dos tantos en la primera parte (Iniesta y Giuly) y tres en la segunda (Puyol, Eto’o y Ronaldinho) sirvieron para certificar su buen estado de juego en este inicio de campaña, sólo empañado en la presente temporada por la contundente derrota sufrida en la Supercopa de Europa frente al Sevilla (3-0). Desde entonces, el conjunto catalán ha encadenado tres victorias consecutivas (Celta, Osasuna y Levski).
Las rotaciones de Frank Rijkaard llevaron esta vez a Xavi Hernández, Messi, Zambrotta y Edmilson al banquillo. Márquez ni siquiera entró en la lista. Sin embargo, el equipo no notó los cambios. Iniesta estuvo perfecto; Giuly, incisivo; Belletti se lució y Motta estuvo expeditivo.
Como el Barça tardó sólo siete minutos en marcar, los de Rijkaard no agobiaron en exceso al Levski, un equipo muy ordenado, que no llegó al Camp Nou con la idea de cerrarse.
El problema de los búlgaros es que en la primera aproximación, los azulgrana marcaron. Fue en una jugada por la izquierda de Ronaldinho, quien superó a Milanov, cedió sobre Eto’o y éste combinó con Iniesta. El centrocampista manchego remató con acierto y desde la frontal del área. El albaceteño no anotaba desde el 7 de diciembre de 2005.
claro dominio azulgrana. Tras el 1-0, los búlgaros se asustaron y el Barcelona tuvo dos ocasiones claras. En la primera, un centro-chut de Belletti lo salvó Petkov y después el otro lateral, Gio van Bronckhorst, aprovechó un pase de Ronaldinho, pero no concretó cuando estaba solo ante el meta (minuto 11).
Con la ventaja en el marcador, el equipo que dirige Frank Rijkaard pensó en dosificarse. Tocó sin forzar la situación. Tenía suficiente con la calidad de la pareja Deco-Iniesta para circular el balón con fluidez, aprovechó alguna aparición de Ronaldinho o de Eto’o y, sobre todo, vivió de la lección de clase que dio Lilian Thuram en defensa para controlar el partido con comodidad.
Si apretaba un poco el acelerador, las ocasiones acababan por llegar. Eto’o no acertó en una buena combinación con Ronaldinho y Deco (minuto 33), y un poco después, el brasileño obligó al meta a estar muy atento (minuto 37).
En una jugada rápida de Iniesta, el balón llegó a Eto’o, quien habilitó a Giuly. El corso realizó una gran diagonal que desbordó al lateral y batió a Petkov en un tiro cercano (2-0, m. 39). En todo momento, el Barcelona dio la impresión de jugar sin apretar el acelerador y cuando lo hizo, el Levski sufrió mucho.
Puyol se sumó a la fiesta en la primera aproximación de su equipo en el segundo tiempo. El capitán barcelonista logró su primer gol en un partido europeo al aprovechar un rechace del meta tras un lanzamiento de falta de Ronaldinho (3-0 m. 49).
También marcó Samuel Eto’o. El camerunés, muy participativo en el juego de ataque, culminó una intervención individual y prácticamente cerró el partido en el minuto 58. Sin embargo, Ronaldinho, en una otra jugada personal (m. 93), prácticamente en la última acción del partido, rubricó el 5-0 con un disparó a la escuadra de la meta de Petkov.
La goleada refleja la superioridad de los de Rijkaard, que han puesto la directa en la Liga y también en Europa. El próximo partido en la Liga de Campeones del Barcelona será dentro de quince días en Bremen frente al Werder.