La Sociedad Deportiva Huesca intentará dar la sorpresa en la tercera ronda de la Copa del Rey que disputará ante el Valladolid el estadio de Zorrilla, frente a "uno de los favoritos al ascenso de categoría esta temporada", según su propio entrenador, el vallisoletano Ónésimo Sánchez, que regresa a su ciudad en el banquillo rival y enfrentarse a su ex equipo. El partido será especial también para el veterano Alberto Marcos, después de toda su vida deportiva jugando en el Real Valladolid.
El técnico del equipo aragonés no variará su pensamiento de sacar una alineación en la que estén los jugadores que no han tenido minutos en los dos partidos de liga, como ya hiciera en la anterior eliminatoria ante el Girona, y que servirá para evitar el cansancio de los habitualmente titulares.
Además de no contar con éstos, Onésimo tendrá la baja del central izquierdo Juan Cruz Ochoa, que fue expulsado en la partido de liga del pasado sábado ante la U.D. Las Palmas, y tal vez la del también central Sebastián Corona, que ya no pudo jugar ante el conjunto insular por problemas físicos.
A pesar de que el técnico del conjunto altoaragonés quiere llegar lo más lejos posible en este torneo, lo cierto es que al Huesca sólo le supone gastos, dada la mala suerte que ha tenido en el sorteo pues se ha visto obligado a jugar casi siempre fuera de casa.
Para los jugadores azulgranas el Valladolid será un rival muy difícil de batir ya que ha empezado muy bien la temporada y la Copa y además juega en su campo, por lo que tendrá que hacer las cosas muy bien el equipo de Onésimo para poder pasar a la siguiente eliminatoria.
Los jugadores que salten al Nuevo Zorrilla a las 20.00 horas querrán demostrar al entrenador que tienen un puesto en el equipo, y tal como hicieron en Montiliví ante el Girona, y por ello saldrán a dar la campanada sabiendo que no parten como favoritos.
El posible once inicial que ponga en juego el conjunto oscense será el formado por: Andrés; Robert, Corona, Bauzá, Echaide; Sorribas, Sastre; Jokin, Gallardo, Navas; y Galan.