Estoy encantado, muy contento. Son casi 18 años en el equipo nacional y tener esta oportunidad a nivel profesional es muy importante». El que habla es el vallisoletano Pedro Riaguas. A sus 52 años debuta estos días en el Campeonato del Mundo senior. Lo hace como seleccionador nacional femenino -puesto que comparte junto a Yolanda Soler, pero que en esta ocasión llevará él solo- y ayudará en la categoría masculina a Joaquín Ruiz.
Riaguas, delegado provincial, vicepresidente de la Federación de Castilla y León y seleccionador español sub 23, da un paso más en su amplia carrera por y para el judo. Dirigirá un equipo formado por la madrileña Cecilia Blanco, la extremeña Conchi Bellorín, las valencianas Ana Carrascosa y Laura Gómez, la vasca Oiana Blanco y la catalana Vanesa García. «En teoría, Oiana y Ana, por ser medallistas en el último Mundial, tienen opciones de podio, aunque este año es todo más complicado, al haber dos representantes por país en cada categoría y disputarse en Japón», señala el vallisoletano.
La expedición española (en la que están incluidos cinco judokas en categoría masculina y las seis en femenina, además de seleccionadores, médicos, fisios...) partió el sábado desde Madrid dirección Tokio, donde permanecerá hasta el 14 de septiembre -la competición arranca oficialmente para los españoles el jueves-. Riaguas se encargará de los entrenamientos y de los combates en la categoría femenina, además de ayudar al entrenador masculino si fuese necesario.
El seleccionador vallisoletano conoce a la perfección a sus judokas, a las que ha dirigido en categorías inferiores (y con las que ha estado en varias concentraciones antes del Mundial) y en Tokio, además, contará con el apoyo de los entrenadores particulares de cada una de las competidoras. Además, el hecho de que el combinado sub 23 trabaja siempre junto al senior hace que la compenetración sea máxima. Riaguas ha estado en el último años en las competiciones internacionales de Corea, Hamburgo, Rumanía, Túnez...
Aunque en esta ocasión no habrá representantes ni locales ni castellano y leoneses -la burgalesa Esther San Miguel se está recuperando de una operación de cadera y es una sensible baja en la lucha por los metales-, Riaguas habla de futuro: «Ares Herrero es el que más opciones tiene de llegar a la elite, aunque el judo es cada vez más exigente».
Valladolid se encuentra en la fase de formación de su cantera, para contar con judokas de postín en unos años.