El Real Valladolid ofreció su segunda tarde de fútbol a los aficionados de Zorrilla en lo que llevamos de temporada y los seguidores volvieron a bajar del estadio con una sonrisa.
El equipo vallisoletano logró clasificarse con suficiencia para la siguiente eliminatoria de la Copa del Rey y, lo que es más importante, dio un nuevo paso hacia la reconciliación con la grada, que disfrutó del juego de los suyos.
Con la misma velocidad e intensidad que exhibió en el debut liguero ante el Villarreal B, el Real Valladolid mostró su superioridad desde el primer minuto del compromiso copero.
La velocidad de Sisi y Jofre por las bandas, unida al control de Baraja y Rueda en el centro del campo, permitieron a los locales abastecer de balones a Calle y Guerra para bombardear la portería de Pindado sin compasión.
De este modo, y después de tres ocasiones consecutivas de Guerra, Jofre y Calle, un saque en largo de Jacobo fue peinado por este último para que Guerra se plantara solo ante el portero rival. El delantero local fue derribado por Samuel, que sería expulsado, y Baraja terminaría por fallar la pena máxima para mantener las tablas en el marcador.
Sin embargo, y después de que el colegiado anulara un golazo a Marc Valiente tras una acción ensayada y Guerra fallara otra clara ocasión, el tanto terminaría llegando en una nueva pena máxima en el área canaria.
Un error defensivo fue aprovechado por Calle que, derribado por Pindado, se encargaría de convertir el penalti para poner por delante al Real Valladolid en el minuto 28 (1-0).
El juego local fue por momentos preciosista y, en una gran combinación entre Rueda y Guerra, Calle anotaría su segundo gol en el minuto 33 (2-0).
Ahora bien, cuando más dominaba el equipo de Antonio Gómez un barullo en el área castellana terminó con otro penalti, el tercero del encuentro, que el colegiado señaló a César Arzo sobre Guayre para que Jorge Larena recortara distancias antes de llegar al descanso (2-1).
Sigue el dominio. Tal vez con menos profundidad pero controlando el ritmo del partido, el Valladolid apenas permitió que Las Palmas se acercara a la meta de Jacobo, que volvió a ser un mero espectador del encuentro.
El equipo rival adelantó sus líneas en busca del empate, mientras los castellanos aprovechaban los espacios para lanzar veloces contragolpes, que no siempre tuvieron la precisión necesaria pero que darían inicio a los momentos más enloquecidos del choque.
En el minuto 74, una falta alejada de la portería fue aprovechada por Nauzet Alemán para batir con un gran lanzamiento a Pindado y sentenciar de manera casi definitiva a su ex equipo (3-1).
De hecho, el resultado quedaría aclarado en el minuto 79 con una genialidad de Álvaro Antón, tras asistencia de Nauzet, que batió con una vaselina al meta (4-1).
Un minuto después, y cuando la parroquia local celebraba la goleada, Las Palmas recortó algo las distancias en una acción por la izquierda que culminaría Vicente Gómez (4-2).
Los vallisoletanos querían seguir con su fiesta y Nauzet Alemán puso un centro medido desde la derecha para que Jofre marcara de cabeza en el minuto 86 (5-2); pero los visitantes no se arrugaron y, tras una pérdida de balón de Marc Valiente, Pedro Vega anotaría el tercero de su equipo en el minuto 87 (5-3).
Ficha técnica:
Real Valladolid: Jacobo, Barragán, César Arzo, Marc Valiente, Peña, Sisi (Nauzet Alemán, min. 67), Jesús Rueda (Jorge Alonso, min. 70), Javi Baraja, Jofre, Guerra (Álvaro Antón, min. 57) y Calle.
Las Palmas: Pindado, Aythami, Juanpe, Samuel, Ruymán, Jorge Larena (Vicente Gómez, min. 67), Adrián Pollo, Armiche, Randy (Dani Carril, min. 31), Pedro Vega, Guayre (Mauro Quiroga, min. 62).
Árbitro: Pérez Montero (andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Peña del Valladolid y a Ruymán y Aythami de Las Palmas. Expulsó a Samuel de Las Palmas con roja directa.
Goles: 1-0, min. 28; Calle (penalti). 2-0, min. 33; Calle. 2-1, min. 28; Jorge Larena (penalti). 3-1, min. 74; Nauzet. 4-1, min. 70; Álvaro Antón. 4-2, min. 75; Vicente Gómez. 5-2, min. 86; Jofre. 5-3, min. 87; Pedro Vega.
Incidencias: Segunda eliminatoria de la Copa del Rey disputada en el Estadio José Zorrilla ante 7.211 espectadores.