A sus 26 años, Ángel Romero afronta una nueva etapa en su vida deportiva. Afirma haber fichado por un grande, tener una ilusión tremenda por debutar en la Liga de Campeones y unas ganas enormes de crecer bajo la batuta de Pastor y con la mirada de una afición que, reconoce, siempre le ha llamado la atención.
La pretemporada ya está llegando a su recta final, ¿cómo han ido las cosas?
Como todas, ha sido una pretemporada dura, con mucha carga física. Los partidos nos están sirviendo para acoplar el sistema de juego, todo lo técnico... Creo que en los amistosos hemos ido de menos a más y las sensaciones están siendo buenas.
¿Y a nivel individual?
Cuesta, pero creo que entre todos nos hemos ayudado. A mí me han ayudado para hacer vestuario. Somos una piña y ya tenemos ganas de empezar la Liga para dar alegrías a todos.
Cuenta con la ventaja de haber jugado ya con Jota en un sistema casi calcado al del Cuatro Rayas Valladolid.
Tengo a favor que puedo entender mejor alguna jugada, pero los dos quieren cosas diferentes. Hay que trabajar en cada sistema todo.
En principio en ataque es diferente a Edu y en defensa ayudará en el 6:0.
Comparado con Edu, soy de más envergadura y los compañeros pueden preparar jugadas por arriba. En defensa, dentro de lo que me cuesta, daremos un toque de mayor envergadura, con Asier, etc.
¿Cómo han sido los primeros días con Juan Carlos Pastor?
Él quiere que salga el sistema, trabaja muchas horas para ello. Es normal que sea exigente, que exija su sistema. Nosotros mismos debemos ser así, porque si se hace como dice, dará resultados. Hay que trabajar e intentar hacerlo todo bien.
¿Hablamos de objetivos?
La mentalidad tiene que ser la de ir partido a partido. Primero, pensar en el San Antonio; luego en Logroño. Trabajar en la pista, con los vídeos y preparar los encuentros de la mejor forma posible.
¿Ciudad Real y Barcelona son inalcanzables?
Son dos grandes equipos, con grandísimos jugadores, campeones de todas las competiciones, pero se les puede dar mucha guerra. Puede salir un buen día y sacar los dos puntos. Trabajando bien se puede luchar con ellos.
Debutará en breve en la Liga de Campeones...
Es una ilusión tremenda. Este equipo es un grande y vamos a jugar la mejor competición del mundo del balonmano, es un aliciente. En la Champions, igual que en la Liga, trataremos de llegar lo más lejos posible. Hay que ir a tope, pero también dosificar para jugar las dos competiciones.
Ya estuvo en la selección española, ahora puede tener más opciones de volver e incluso asentarse.
Es una motivación más para trabajar y aprender. Sería un premio al trabajo.
Por cierto, ¿qué tal se vive en Valladolid?
Muy bien. Es una ciudad muy cómoda. Y deportivamente hablando la afición es tremenda. Uno siempre se acuerda de ella cuando juega aquí.
Entonces, ¿estará con muchas ganas de encontrarse con ella?
Después del mes de duro trabajo, tenemos muchas ganas de empezar la Liga y darle una alegría a la afición.
¿Qué le dijeron los pucelanos del Naturhouse?
Allí estaban Paco López, Velasco, Isma Juárez, Jota... todos me dijeron muchas cosas, pero sobre todo que iba a un grande.