Onésimo ha sido futbolista antes que entrenador. Y eso se nota. Ayer, cuando su intención igual era hablar de fútbol -y lo hizo: «El camino es éste, ser valiente, arriesgar. No podemos ser un equipo tímido, tenemos que ir a muerte dentro de los cauces deportivos. Ser listos cuando no tengamos el balón y mejorar en pelota parada (hemos perdido, al menos, seis puntos desde que he llegado)»-, se vio obligado a comentar ciertas actitudes que no le gustaron. No dio nombres, pero se refirió a Ronaldo así: «En el fútbol y en la vida hay tipos de talentos y condiciones; hay gente que tiene mucha clase en el campo, pero hay un tipo de calidad que no la da el dinero, es el saber estar en la vida... pero no quiero hablar más de ello».
Pero lo hizo, ante la multitud de preguntas que se agolparon en un minuto: «Lo ha visto todo el mundo (por la patada sin balón del propio Ronaldo a Nauzet). Te acostumbras a sentirte impotente por la diferencia de trato de unos jugadores a otros. Pero esto es así, el fútbol es así. Lo peor es que los que lo tienen que juzgar lo ven. Hay que tener talante». Onésimo, además, respondió a la acusación de equipo agresivo de Pellegrini: «Hay que proteger a los jugadores de talento, pero el fútbol es de contacto y no creo que haya sido un partido violento».
Del partido en sí, en un análisis rápido, vio a su equipo bien, hasta superior en algunas facetas: «Ha sido un partido en el que hemos empezado bastante bien, con ganas, intensidad, creo que el equipo ha sido mejor que el Madrid en la primera parte. Pero no se puede regalar el segundo gol. Mientras las nuestras han ido al larguero, las suyas... el segundo es un error nuestro, el primero, de habilidad».
Por todo ello, felicitó a su equipo. También por saberse levantar a cada golpe, bien en forma de decisión arbitral bien en forma de gol en contra. Sin polemizar -«qué más da. Es penalti y segunda amarilla a Ramos. Ya está. El Madrid es un buen equipo, ha tenido buenos momentos, pero creo que el Valladolid ha dado la cara y ha tenido sus opciones»-, Onésimo espera ver la misma imagen el sábado en Riazor.