Marcos pide explicaciones durante un encuentro disputado en Zorrilla.
No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír. Ni peor semana para lanzar un alegato que aquella en la que se tiene enfrente al ‘todopoderoso’ Real Madrid.
Frases hechas en el mundo del deporte como ‘dejarse la piel’, jugar ‘con el cuchillo entre los dientes’ o ‘vencer o morir’, pierden su connotación metafórica y, por obra y gracia de la sobreprotección del grande, se tornan literales en boca del pequeño.
Así se explica el revuelo formado en la capital de España por las declaraciones realizadas por Marcos el pasado lunes.
Un llamamiento a la reacción del equipo, como fue la frase de salir dispuesto a «arrancar la cabeza» del rival, fue utilizado para cargar contra el capitán blanquivioleta de una manera desproporcionada y partidista.
Por eso, Marcos convocó a los medios para «aclarar» el caso tras comprobar que «no todo el mundo ha entendido el mensaje» como pretendía «transmitirlo».
«Quiero pedir perdón por mis palabras tan desafortunadas en el caso de decir que voy a romper la cabeza a nadie, porque yo no voy a romper la cabeza a nadie. No soy una persona agresiva ni mucho menos, se me ha tachado de fomentar la violencia y yo me he quedado un poco… Pero sí que es verdad que mis palabras son totalmente desafortunadas, con ellas lo único que quería decir es que teníamos que dar el Do de pecho. Punto y se acabó», dijo.
El respaldo. En una comparecencia en la que no admitió preguntas, el capitán insistió en la idea de que los modestos sólo son relevantes cuando aparecen como ‘telón’ de los poderosos.
«Por triste que me parezca, nunca se nos ha dado mucha bola. Nosotros hicimos récord en Segunda y nunca se nos ha dado tanta bola como en una noticia tan triste como la del lunes», recordó.
Así, es lógico que el capitán se ampare en su entorno: «Que a mi gente y a mi afición nos dejen un poco tranquilos, que bastante tenemos con lo nuestro».
«Quería transmitir una inyección de electricidad y que si estamos a un 70% que estemos al 100%, empezando por mí», explicó Marcos.
El capitán sabe que si «la afición de Valladolid» comprueba que el equipo se entrega va a responder como se merece, y lo recordó con ironía por la repercusión de sus palabras.
«Llevo aquí quince años y si la gente ve a once tíos corriendo como perros, bueno ahora sólo falta que un perro esté indignado y me diga que le he faltado al respeto, estoy convencido de que nos van a arropar y a ayudar», aseguró.
Marcos terminó dejando otro mensaje claro encima de la mesa: «Yo sí necesito a mi gente, que son los que están arriba, los que están fuera que han pagado su abono y toda la gente del Real Valladolid».
Quien tiene espiritu de contradiccion y es peleon, aunque uno diga la verdad que cree, lo entendera como mentira. Con tal de no darle la razon.
Ni has dicho que vas a romper cabezas de nadie, ni lo haces. Otros como el Real Madrid, "ROMPE LOS CORAZONES" de muchos aficcionados, propios cuando pierde con equipillos y ajenos cuando gana a equipos como el Pucela, humillandolos .