Onésimo no conoce la victoria en los cinco encuentros que lleva al frente del Real Valladolid y el equipo no ha conseguido reaccionar como se esperaba, una situación que podría conducir a un nuevo relevo en el banquillo.
Sin embargo, Carlos Suárez aseguró ayer que la directiva no se plantea la destitución del técnico vallisoletano.
«Nuestra apuesta es firme y decidida y no nos planteamos ese momento de desesperación porque al final, aunque sea por estadística, tenemos que ganar un partido y eso es lo que nos puede dar confianza para seguir con la racha», afirmó el presidente del club blanquivioleta.
«Si nos vamos a poner la venda antes que la herida, mal asunto, entonces no tendremos que plantear un cambio de entrenador sino siete o trece, uno por jornada, a ver si cada uno consigue un revulsivo», añadió.
De hecho, y por primera vez, Carlos Suárez se unió a la corriente que mantiene que la crisis del Valladolid «no es un problema de entrenador», aunque tampoco piensa que la plantilla tenga carencias: «Hay que conseguir el rendimiento óptimo porque estoy convencido de que calidad y cualificación para hacerlo tienen, estoy absolutamente convencido de que hay tres, cuatro o cinco equipos peores».
«Creo que es un entrenador que es de la casa, que tiene cariño y respeto a la institución y a la camiseta que en su momento defendió, y que está absolutamente capacitado para llevarlo adelante. Como esa decisión es la que teníamos y lo que valoramos en su momento, pensamos que tenemos que apoyarla y que hay confianza para que él así lo pueda trasladar a sus jugadores», insistió Suárez sobre la figura de Onésimo.
Marcos. Además, Carlos Suárez también valoró las declaraciones del capitán del equipo en las que desvelaba la profunda fractura que se vive en el vestuario de Zorrilla.
El dirigente, intentando asumir la figura de bombero que apaga el fuego, buscó una interpretación particular a las palabras del lateral.
«Le escuché decir esas palabras en el vestuario y creo que lo que intenta es remover las conciencias y buscar un extra de esfuerzo de sus compañeros», dijo.
Ahora bien, Suárez fue un poco más allá al analizar el momento en el que Marcos apostó por apartar del equipo a aquellos jugadores que no estén dispuestos a comprometerse con el proyecto.
«Yo no entiendo eso de sus palabras. Lo que dice es que los jugadores que no estén comprometidos lo que tienen que dar es un paso al costado para no crear problemas. Y luego, a una pregunta clara que si él sería partidario de dar una lista de jugadores, que no quiere decir que los haya, él dijo que sí», explicó.
«No sólo él, sino muchos otros compañeros si ven que están remando en sentido contrario serían partidarios de dar esa lista. En ningún momento dice, yo voy a dar una lista con los jugadores, que es al final lo que se está transmitiendo», añadió.
Sea como fuere, lo que está claro es que las palabras de Marcos no han sentado nada bien a Suárez y el dirigente insistió en la habitual postura de que es mejor «lavar los trapos en casa».
El intento del lateral de hacer explotar la situación no fue bien recibida por el presidente: «No sé si fueron equivocadas, creo que donde las dijo dentro del vestuario estaban muy bien dichas y creo que lo que buscaba y espero que haya conseguido es remover las conciencias. Creo que en la forma en la que lo explicó luego lo que se traslada es que hay un problema insalvable en el vestuario y esto convencido de que eso no es así».
14 DE MARZO DE 2010 DIA INTERNACIONAL DEL VALLISOLETANO MADRIDISTA ACOMPLEJADO Y ESQUIROL, NO HABEIS NACIDO EN VALLADOLID OS HAN CAGADO AQUI. Reenvia a moviles y paginas de inet, esto es una cadena para decir bien alto que PUCELA ES BLANQUIVIOLETA
Creo que el problema no está solamente en la plantilla, y no es tan grave. ¿Qué pensabamos, ganar al Barça, al Mallorca, Sevilla, al Bilbao, etc.? Hagamos la diferencia entre los puntos perdidos en casa y ganados fuera a equipos como el nuestro, lo demás son ganancias.