El capitán del Real Valladolid, Alberto Marcos Rey, se ha mostrado hoy «partidario de dejar de lado» a los jugadores de la plantilla vallisoletana que «no» demuestran en el «verde» que se están «jugando la vida».
«¿Dejarlos de lado? Sí, soy partidario. Y si yo soy el primero, a mí. No quiero amigos, igual que ellos tampoco me deberían de querer a mí. Sólo quiero un tío que el domingo se juegue la vida por mí», ha comentado el lateral izquierdo, en declaraciones a los periodistas.
Ha señalado que, si se lo pide el club, daría nombres, dado que ha considerado que, si no, sería «un hipócrita».
Para él, hay «muchos» jugadores de la plantilla vallisoletana que «no son conscientes» de lo que supone para la ciudad que el Real Valladolid descienda a Segunda (ocupa la decimoctava posición con veinte puntos en su casillero).
«No es lo mismo que vengan, con todos mis respetos, Las Palmas, o el Real Madrid o el Athletic Club de Bilbao, que para la ciudad, los medios de comunicación o la hostelería supone mucho. He bajado una vez y he visto la diferencia», ha añadido.
En este sentido, Marcos ha recalcado: «De nosotros dependen 300.00 o 350.000 personas. Mucha gente, incluso yo, que puede quedarse sin cobrar y que muchas familias se tengan que ir al paro porque con nuestra actitud y nuestra cobardía podamos bajar a Segunda».
«Ya les he dicho que no quiero a nadie. A mi sólo me vais a tener en el verde. No quiero compañeros y mis amigos me los busco yo. Al final me voy a quedar aquí y no quiero que me marquen, ni me señalen con el dedo. Siento los colores y siento el Valladolid. Hay más de once que también y lo único que tenemos que hacer es correr», ha dicho.
Según ha explicado, lo que ahora Marcos pretende es que «todo el mundo esté fastidiado en el vestuario y que vengan a entrenar asqueados y el que se vaya, que lo haga después de haber estado dos meses mal».
«Es muy fácil venir aquí a entrenar, haces lo que te gusta y fuera. No quiero que sea una convivencia fácil. Yo quiero venir aquí a entrenar y no quiero ni sonrisas, ni lágrimas. No me valen. Quiero que hasta me desprecien, igual que yo les voy a despreciar. Son dos meses y el que lo quiera tener claro, lo tiene que tener claro», ha apuntado.
«Por lo pronto, que el verde sea un alivio, en el que voy a estar a gusto, voy a correr y voy a trabajar. Eso es lo que yo quiero, lo demás no sé. Aquí los culpables, los jugadores, y yo el primero», ha comentado.
Marcos ha incidido en que la culpa de la situación del conjunto vallisoletano reside en los jugadores y «no» en el anterior técnico, José Luis Mendilibar, y el actual, Onésimo Sánchez, a los que hay que «dejar aparte».
«Cuando estaba Mendilibar porque está plantilla no era de las características de Mendilibar. Echamos a Mendilibar, y le echamos nosotros. Viene Onésimo que es más de toque-toque, con muchas cosas de las cosas que tenía Mendilibar, pero sí le da algo más de criterio al balón. Ahora no queremos el balón. Si no queremos el balón y no queremos correr, qué hacemos aquí», ha reflexionado.
El capitán del Real Valladolid ha dejado claro que la solución pasa por «hacer sentir al contrario que te estás jugando la vida».
«No reírte de un contrario como que es inferior a ti, cuando no hemos demostrado, ni a nosotros mismos, lo que nos estamos jugando. Ayer -en la derrota cosechada ante el Athletic Club de Bilbao (2-0)- nos tenemos que venir no con tres, con siete tarjetas cada uno», ha declarado.
«Nos quedan trece jornadas. Si de verdad queremos, ahora tenemos dos partidos complicados, pero luego jugamos contra muchos equipos que no me creo que sean superiores, ninguno, que cobren más, a lo mejor, pero eso lo tengo que demostrar en el verde. No vale que yo esté aquí hablando y llegue el domingo y me vaya por la pata de abajo», ha manifestado.
Asimismo, Alberto Marcos Rey ha reiterado que le gusta «ir con la cabeza bien alta» y dar «todo» lo que tiene, para «por lo menos salir al campo y poner un poquito de por favor».
«Prefiero jugar mal, pero que se dé todo el corazón ahí. Nos está matando el que no demostremos, ni a nosotros mismos, que nos jugamos la vida. Y lo dejamos pasar, y una jornada más que pierdes y nos mata eso. Demasiado poco nos han chillado los aficionados», ha concluido.
Javier Baraja: «Nos está faltando carácter y fútbol»
El defensa del Real Valladolid Javier Baraja ha manifestado esta mañana que al conjunto vallisoletano le está «faltando carácter, casta y fútbol» y que «no» está haciendo «nada bien».
Baraja ha admitido ante los periodistas que la plantilla vallisoletana se encuentra «hundida» tras la derrota sufrida ayer en San Mamés ante el Athletic Club de Bilbao (2-0), que mantiene al equipo en los puestos de descenso, aunque la diferencia con la permanencia se ha incrementado a cinco puntos, después del empate cosechado por el Zaragoza ante el Atlético de Madrid.
«Tenemos que intentar que se nos vea metidos en los partidos y, a partir de ahí, hacer las cosas bien. Nos quedan trece partidos y vamos a luchar hasta el final y hemos de saber que la situación es muy complicada, más si no estamos todos juntos, y empezar a creernos un equipo», ha dicho.
En este sentido, el vallisoletano ha reconocido: «Falta implicación, empezando por los que llevamos aquí más tiempo y siguiendo por los que han venido este año», cuando se le ha preguntado por unas declaraciones efectuadas hoy por el capitán, Alberto Marcos Rey.
«Es el capitán, el que lleva aquí catorce años, tiene las cosas claras y ha pasado por situaciones como esta. La situación no viene porque sí. Es muy mala y es producto de que no estamos haciendo las cosas bien», ha comentado.
Baraja no ha obviado que es «complicado» que el Real Valladolid consiga salvarse, dado que tiene que «hacer ya unos números que no se han hecho en veinte y cinco partidos».
«Si es verdad que queda tiempo y que la esperanza es lo último que se pierde, pero lo cierto es que tenemos que empezar a dar la cara ya y que nadie se esconda», ha añadido.
Además, el futbolista ha apuntado que el momento que atraviesa el Real Valladolid está haciendo que el técnico, Onésimo Sánchez, «pierda la ilusión».
«La verdad es que llegó con toda la ilusión y la situación le está haciendo perderla. Tiene condiciones y está convencido de que la situación puede ir para adelante, que eso es lo importante», ha sentenciado.