Seguro que Van Lacke, Diego García, Dumas, Barnes y Battle repitieron más de una vez a lo largo del partido la misma frase: «Ese primer cuarto…». Y es que el Blancos de Rueda Valladolid dilapidó sus ya de por sí escasas opciones de darle un zarpazo al todopoderoso Barcelona en esos primeros diez minutos. Ni más ni menos. En ese parcial, los de Porfirio Fisac se quedaron en 7 puntos por los 21 de su rival. En esos minutos, los morados dieron la impresión de temer a su rival de enfrente. Salieron con reservas, sin armar el brazo, con dudas... Bien es cierto que el actual líder de la ACB sólo ha cedido dos derrotas en la competición doméstica (más una en la Liga Europea), pero si por algo se ha caracterizado el equipo de Fisac es por eso, por no tenerle miedo a nadie.
Pues ayer, dio la impresión de que Morris, Lorbek o Ricky Rubio eran de un planeta diferente a los pucelanos. Y ahí empezaron a poner los cimientos de una derrota que, por otra parte, entraba dentro de la lógica si se compara presupuestos, plantillas y objetivos.
Esos diez minutos fueron una pesada losa para un conjunto que necesita correr, y ayer no lo hizo; que tiene en su tiro exterior una de sus mejores armas, y ayer tuvo más acierto en el juego interior -o por lo menos, lo buscó más-; que cree en su técnico y, por lo que dijo el propio Fisac, ayer no fue así.
Aun con todo, con una horrorosa primera parte (a pesar de que el segundo parcial cayó por la mínima del lado local): al descanso, 17 de valoración en todo el equipo vallisoletano, por los 16 puntos de Lorbek; sin un solo lanzamiento de tres encestado; con sólo cinco jugadores anotando… el Blancos de Rueda no tiró el encuentro. No bajó los brazos ni se dejó llevar, y en un buen tercer cuarto se rehizo. Primero con la aportación de Barnes, luego con los triples y las ganas de Isaac López… Un parcial de 14-3 en los últimos tres minutos y medio dejó con opciones de sorpresa a los de Fisac (44-54). Parecía increíble que tras el primer cuarto y el control del juego por parte de los azulgrana, el Blancos de Rueda aún estuviese con oportunidades de ganar.
Incluso éstas incrementaron con el arranque del cuarto final (47-56), pero un tapón de Vázquez a Battle y un triple errado permitió que los de Xavi Pascual pusiesen la directa con todo su arsenal (2-10 en un par de minutos). Entonces dio la sensación de que este Barça es mucho Barça, de que cuando necesita aprieta el acelerador y pasa por encima de sus rivales. Aunque Navarro no estuviese bien, ni apareciesen Lakovic o Basile, Morris y Lorbek no fallaron. Y es lo que suele ocurrir en conjuntos grandes: aunque unos no estén al cien por cien, los otros salen en su auxilio.
El Blancos de Rueda plantó cara. Sí. Pero ese primer cuarto le lastró y le impidió ser el equipo que ha doblegado a Valencia y Gran Canaria -los dos únicos conjuntos que han ganado al Barcelona en la ACB- en Pisuerga. Aunque la guerra de los pucelanos no es la de "pegarse" con el líder, el cuadro de Fisac, tras una semana rara -con plantón incluido por el tema de las deudas en los cobros-, hizo que, por momentos, el Barcelona sudase tinta para sumar una nueva victoria. Y van.... muchas.
Blancos de Rueda
Cinco inicial
Van Lacke 6
Diego García 13
Dumas 2
Robert Batte 7
Lamont Barnes 16
Banquillo
Eulis Báez -
Isaac López 10
Chase 5
Víctor Baldo -
David Ortega -
Barcelona
Cinco inicial
Sada 2
Navarro 4
Mickael 6
Morris 20
Lorbek 17
Banquillo
Ricky Rubio 7
Fran Vázquez 6
Trías 2
Basile -
Grimau 3
Lakovic 6
Barton -
Mitjana, Martínez Díez y Castillo. No hubo eliminados.
7-21 / 17-16 / 20-17 y 15-19