Justo Villar se ha convertido, por méritos propios, en la última esperanza del Real Valladolid para evitar la caída absoluta y pensar en el futuro con algo de confianza. Todas las dudas sobre su rendimiento han desaparecido y, por desgracia, su mejor estado de forma desde que llegó a Zorrilla ha coincidido con el peor momento del cuadro blanquivioleta.
De hecho, esta es la primera ocasión en la que el meta paraguayo vive esta situación en el equipo vallisoletano: «Verte ahí, entre los que están en la zona de descenso, es preocupante porque significa que no estás haciendo las cosas bien y que tenemos que mejorar mucho para salir de esta situación. Desde que estoy aquí es la primera vez que estamos en esta situación y es muy difícil de digerir, pero que creo que podemos sacarla, así que no bajaremos los brazos en ningún momento».
Antes de recalar en el Real Valladolid, Justo Villar ya tuvo que pasar una situación similar en Argentina, cuando pasó una campaña completa intentando salvar al Newell’s Old Boys del descenso. De hecho, el portero recuerda que «hubo trece o catorce partidos» en los que no pudieron «ganar» pero que, tras «encadenar un par de encuentros buenos», lograron «salir adelante».
«A pesar de todo lo que estamos pasando todavía estamos a tiempo de dar un poco la vuelta a esta situación y poder cambiarla, con lo que propone Onésimo y con lo que nosotros tenemos que dejar todo en la cancha. Creo que podemos hacerlo», dijo.
Ahora bien, para lograr el objetivo el Real Valladolid tiene que reaccionar de manera inmediata, ya que el cambio de entrenador no supuso un giro radical de la imagen del equipo en Valencia.
La explicación de este hecho, según Justo Villar, está en la falta de adaptación a las ideas que plantea el nuevo técnico: «La verdad es que era difícil, nadie aseguraba que podía haber hecho eso, por ahí todavía no entendemos muy bien lo que Onésimo quiere plasmar en el equipo o lo malentendemos y no lo podemos hacer en la cancha. Esperamos que esta semana sea más fructífera en eso, en entender las cosas».
«Debemos saber la situación, ahora que estamos metidos en la zona de descenso. A ver si con eso de que nos toquen la moral un poco y saber que estamos en una situación realmente complicada, podemos ponernos las pilas para salir de esta situación», añadió.
La defensa. Cuando un equipo pierde y su portero destaca por encima del resto, la norma dice que la goleada se ha evitado por una cuestión de simples detalles.
«Las situaciones son muchas, pasé mucho más tiempo tratando de evitar los goles y tengo más situaciones donde tengo que intervenir, por eso se me ve un poco más. El otro día lo que pasa es que al inicio del partido nos hacen un gol, sabiendo la situación que tenemos nosotros, jugar ante el rival que lo estábamos haciendo y cómo estábamos jugando en ese momento, la verdad es que se veía mal la cosa», reconoció Villar.
Por eso, el meta guaraní insistió en la necesidad de captar las ideas de Onésimo para evitar la sangría de oportunidades del rival: «Parece que todavía no entendemos bien lo que Onésimo nos quiere inculcar o nosotros lo malentendemos y eso llevó a la situación de que hubiera tantas oportunidades y que no lo pudiéramos solucionar en ese momento».
Llegado, por lo tanto, el momento de encontrar las posibles soluciones, el portero del Real Valladolid señala directamente a los jugadores para «trabajar, trabajar, trabajar y estar lo más concienciados posibles de que la situación cada vez es más apremiante».
«Queda en nosotros darnos más vida y tener ahí dentro la mayor concentración posible, tanto en los entrenamientos como en los partidos, para no pagarlo con goles. La falta de concentración nos está costando muy cara y estamos pagándolo con goles que luego nos cuestan los partidos. Dejaremos todo para poder revertir esta situación, somos conscientes y no bajaremos los brazos hasta el último segundo, eso está claro», volvió a decir Villar.
Al menos, el guardameta titular del Real Valladolid sigue convencido de que, «si el equipo funciona y está como debe estar», cuenta con mimbres suficientes para salir del pozo.
«Creo que estamos muy por debajo de lo que podemos dar todavía, así que esa es la esperanza que tenemos todos de llegar a mejorar la situación y a hacer realmente que el equipo esté donde debe estar», resumió.
Sin alegría. Después de una nueva jornada sin conocer la victoria, el meta del Real Valladolid dedicó su «día libre» a «descansar y poner la cabeza en frío».
De hecho, Justo Villar reconoce que la «semana pasada fue difícil», porque «después de mucho tiempo se despidió el mister (Mendilibar)» y por «los resultados adversos», pero que ahora «no queda otra que trabajar» y «tratar de levantar» al equipo.
Por eso, la situación del equipo en la clasificación, la recién estrenada posición de descenso de categoría y la acumulación de jornadas sin conocer la victoria están impidiendo que el portero titular de la selección paraguaya, que tiene este verano uno de los mayores retos de su carrera en el Mundial de Sudáfrica, no pueda vivir con alegría su mejor momento de forma desde que llegó a Zorrilla.
«No se disfruta nada, no sirve de nada lo que uno hace si no gana los partidos y más todavía en la situación que estamos, no queda más que seguir, trabajar, esperar que sigamos mejorando cada uno en nuestro propio nivel de juego y de acuerdo a eso seguramente sacaremos el equipo adelante», concluyó, siempre con esperanza, el meta del Real Valladolid.
y cuando estaba mendilibar, ¿ lo entendian? sois unos mataos y vais a segunda de cabeza,menudo fiasco de equipo.
Yo tenia una novia pulana pero la deje hace tres semanas porque me iva a acabar saliendo un Onesimo.
en tu caso esta claro QUE DEJES LA PORTERIA A CERO
menos demagogia y mas jugar al futbol
1.- Cuando el contrario ataque, presionar mas en la zona.
2.- Cuando el equipo ataque, la defensa no se adelante mas de 30 metros de la porteria, porque sino no llegan cuando el contrario contraataca.
3.- La media debe reforzarse mas en defensa.
4.- Que no solo en los saques de esquina y cuando ataque el contrario este el portero en la porteria sino algun defensa apoyandole en ella que tape hueco.
5.- Que durante el primer cuarto de hora, el Pucela piense mas en el desarrollo del juego, y mantenga mas el balon. Porque cuando se le mete un gol en estos momentos, no levantan cabeza con facilidad.