Barragán se dispone a sacar de banda.
Fútbol con dos caras. Amarga para unos y esperanza para otros. La lesión de Pedro López despeja el horizonte de Barragán. La eterna promesa andaluza es alternativa a la sobriedad y seguridad del valenciano. En principio, si Mendilibar no decide lo contrario, cambiará cemento por césped. Transición para una de las nuevas incorporaciones del Real Valladolid.
De momento, toca prudencia. El entrenador decide. «Siempre digo lo mismo. Hasta que el entrenador no de la alineación no sé si jugaré o no. Estoy trabajando bien y preparado para cuando el entrenador lo estime oportuno», reflexionaba Barragán al término de la sesión de ayer.
El cambio de cromos es la solución más lógica, aunque Mendilibar puede permutar posiciones y dar entrada a Baraja en el lateral. «Si el lateral que está jugando no lo puede hacer por lesión, lo más lógico sería que la plaza la ocupara el otro lateral de la plantilla, pero es el entrenador el que tiene que decidir y yo estar preparado para cuando él diga», apuntaba.
De momento, suma más minutos en Los Anexos que en Zorrilla. No se resigna y sigue buscando su sitio. «Llegué con la mayor ilusión posible. Todos los jugadores quieren estar en el mayor número de partidos posible, pero la situación indica que no estoy jugando y lo que toca es trabajar duro para intentar conseguir la confianza del entrenador y aprovechar la oportunidad cuando llegue», comentó.
Si las puertas de la titularidad se le abren aparecerá ese ingrediente indispensable para la cocción de un buen futbolista: la continuidad. «No he tenido la continuidad que todo jugador quiere y necesita para poder desarrollar su juego. Ahora mismo estoy trabajando en los entrenamientos para que el entrenador confíe en mí», afirmó, al mismo tiempo que deseó dejar de ser una alternativa y convertirse en un fijo para Mendilibar. «Si lo hago bien y él está contento debería seguir, pero al final es decisión del entrenador. Tengo que aprovechar al máximo posible esta oportunidad, si es que al final juego, ayudar al equipo, que es lo importante, y a partir de ahí que sea el entrenador el que decida si me quita o me pone», puntualizó.
El lateral andaluz confiesa que el inicio de semana fue complicado. «La derrota en Villarreal nos marcó los primeros días. Poco a poco se ha ido olvidando y ahora estamos centrados en el Tenerife y en intentar conseguir los tres puntos», reconoció.
Por último habló, y bien, del próximo rival, el Tenerife. «Es un equipo que le gusta jugar bien. Nosotros tenemos que hacer nuestro juego, presionar arriba, no dar muchos espacios y aprovechar las oportunidades que tengamos».