De todos es sabido que la situación económica del Real Valladolid no le permite competir en igualdad de condiciones con el resto de equipo de Primera División, Sin embargo, la necesidad agudiza el ingenio y los directivos vallisoletanos suplen su debilidad financiera con rapidez y, sobre todo, compromiso con el jugador.
Por eso, cada vez es más habitual que los fichajes que presenta el Real Valladolid destaquen la importancia del trato humano recibido en la negociación. Así lo hizo Pedro León el año pasado y así lo volvió a repetir ayer Héctor Font, la tercera incorporación blanquivioleta del presente verano.
«Las negociaciones duraron tres semanas. Desde el primer momento noté que me querían, que veían en mí un jugador importante para el Valladolid y eso me hizo replantearme que yo también quería venir. Notaba que estaban muy cercanos conmigo, que toda la gente del club me llamaba para decirme que confiaban en mí y a mí eso me tira más que a lo mejor otro equipo que no hubiera contado tanto conmigo», explicó el nuevo jugador del Valladolid.
Un media punta. Una de las mayores dudas sobre la incorporación de Font es el puesto que va a ocupar en el esquema de Mendilibar, después de haber jugador «como pivote en el Ciudad de Murcia», de haber pasado por «la derecha en el Villarreal» y de haber alternado la «media punta» y el «medio centro en Osasuna».
Sin embargo, el director deportivo del Real Valladolid, Roberto Olabe, tiene claro lo que quiere esta temporada del futbolista.
«Es un jugador con muy buena línea de pase, que va a hacer interactuar a los compañeros, que le da mucha profundidad al juego desde el pase, versátil y que nos viene a ayudar en la posición de la media punta. Lo que le vamos a pedir es un poco más de pasión y que, además de hacer jugar a los demás, haga cosas importantes desde el hecho individual», dijo.