Svensson, con Dionisio Miguel Recio.
Lleva jugando al balonmano desde los 4 años (y tiene ya 41, y unos meses más que su nuevo entrenador, Juan Carlos Pastor). Debutó en la Liga sueca con 15 y su palmarés es envidiable: campeón del mundo, de Europa, plata en los Juegos Olímpicos; tiene varias Ligas, Champions, Copas del Rey... Y desde ayer es, oficialmente, el nuevo portero del Pevafersa Valladolid. Firma por una temporada, con opción a una más -«es mejor para ambas partes», señalaba Svensson ayer mismo-. Compartirá vestuario y portería con Sierra, el quillo, como dijo el sueco, con el que coincidió en el Barcelona: «Entonces era un chaval y ahora será un orgullo volver a jugar con él».
Tomas Runar Svensson cierra el capítulo de fichajes del Pevafersa Valladolid 2009/10, un año donde los pucelanos jugarán cinco competiciones. «Intentaré cumplir con todo. Siempre me comprometo a trabajar al cien por cien y seguiré así hasta que deje de jugar».
El sueco lo pasó muy mal hace unas semanas. Su club desde 2005, el Portland San Antonio, le anunciaba, tras acordar su renovación verbalmente, que prescindía de sus servicios. «Fue una semana nefasta, en la que dejé de jugar en tres ocasiones. Pero el ánimo y el cariño que recibí me hizo cambiar de opinión. Siempre estaré agradecido al CBM Valladolid y a su trabajo, sobre todo humano. Es una oportunidad grande de seguir en lo alto de la Liga Asobal y de Europa», se sinceró un Svensson que no quiere mirar atrás y pensar en lo sucedido en Pamplona: «Estaba decepcionado con el mundo del balonmano, pero no con el Portland en sí. Tengo muchos amigos allí, aunque me decepcionaron algunas personas». Por eso, pensó muy seriamente la retirada, aunque su cuerpo le pedía seguir jugando. Así, llegó la oferta pucelana y, tras mucho meditar, la aceptó.
«No quiero dejarlo hasta ganar algo grande y espero hacerlo aquí», amagó el portero primero. Para luego ir un poco más allá: «Disfruto en la pista, es mi vida. Llegué a pensar en la retirada, pero estoy seguro de que será aquí».
Svensson, que hizo de intermediario con Pastor en el intento de fichaje del también portero sueco Lucau -que luego firmó por dos temporadas con el Gummersbach- fue catalogado por su nuevo presidente, Dionisio Miguel Recio, como un «diamante pulido, pero no por su veteranía sino por su experiencia».
El máximo mandatario del club vallisoletano destacó la trayectoria del portero sueco, pero sobre todo «su profesionalidad. Tenemos la mejor portería de la Liga Asobal».
Svensson ya lució ayer el número 12 del Pevafersa Valladolid, el que le guardó Juan Carlos Pastor en cuanto conoció que quedaba libre. Ayer visitó Huerta del Rey, una pista en la que siempre ha rendido a buen nivel y que le verá jugar, por lo menos, la próxima temporada.
Se salvó de un accidente aéreo
Hablar de Svensson es hablar de uno de los mejores porteros de balonmano del mundo, pero es también hacerlo de una persona con verbo fácil, muy pendiente de su familia, de su preparación física y con historias que van más allá del deporte.
La principal: el portero sueco se salvó de un accidente aéreo el 27 de diciembre de 1991, que se estrelló en las cercanías del aeropuerto Arlanda de Estocolmo con 129 personas a bordo (122 pasajeros y 7 tripulantes). Regresaba a España (jugaba en el Atlético de Madrid) tras las vacaciones de Navidad. Al avión le fallaron los dos motores y cayó planeando desde una altura de 1.000 metros para despedazarse en tres partes durante el aterrizaje forzoso. Hubo numerosos heridos pero nadie falleció. «Fue un autentico milagro», dijo en su momento.