El entrenador del CB Valladolid, Porfi Fisac, sigue radiante y lleno de ilusión y ganas antes de enfrentarse al Melilla en un partido «de máxima ilusión y alegría, y también de máxima dificultad», dijo ayer. «Es un partido importante, pero ojalá nos quede alguno más importante», comentó.
Además, Fisac sabe que estos encuentros, con el ascenso en juego, son para disfrutarlos aunque no oculta la responsabilidad que tiene como entrenador: «Con partidos como éste sueñas al principio de temporada. Son importantes para un entrenador porque debes estar al máximo, debes ayudar a tu equipo, observar todos los dealles y mantener la calma y la serenidad sin hacer perder un ápice del hambre y las ganas de tus jugadores. Me apetece jugar este tipo de partidos. Es de una ilusión máxima y, como entrenador, hay que saber estar al nivel de mis jugadores porque ellos están a un gran nivel. Para eso me pagan a mí también».
«melilla, a vida o muerte». Sobre el rival, Fisac dijo: «Melilla está en un buen momento, sobre todo después de ganar a Alicante y a Tenerife. Tiene un potencial enorme. Por dentro son espectaculares con Cuthber, Waleskowski, Caio Torres... Aunque el ritmo del partido lo marcan sus dos jugadores exteriores: Corciari y Dave Fergerson, uno desde la dirección y otro con un gran poder anotador. También tienen a Juanma Ruiz, que es determinante, o un Rafa Huertas cada vez más consolidado».
«Sabemos que Melilla se toma este partido a vida o muerte. Su opción de quedar primero pasa por ganar este partido», comentó.
Porfi Fisac sabe que un triunfo hoy en Melilla puede dejar al CB Valladolid muy cerca del ascenso. «Hasta ahora fuera de casa nos jugábamos la ilusión por ser primeros, ahora será la confirmación de seguir primeros. Si se pierde les daremos vida a ellos, más alegría a la Liga e intentaremos seguir por el camino más largo. Pero si se gana daremos un paso de gigante, un golpe de autoridad al campeonato. Entonces sí que seremos candidatos plenos».
Pero a pesar de tener tan cerca el gran objetivo del club, el ascenso, el entrenador vallisoletano vuelve a lanzar un mensaje de humildad. «A veces sueño y pienso en el ascenso. Puede que tenga la fortuna de vivirlo otra vez. Pero despierto no pienso en ello. Sólo sé que es una ilusión, que es real, está ahí, pero no quiero que nadie se decepcione. Tengo tanto respeto a esta Liga que creo que asún se puede cambiar el orden, en cualquier momento. No voy a engañar a nadie. Es normal que la afición esté ilusionada, pero a mí no me va a cambiar, aunque no desaprovecharé una oportunidad así», dijo.
Y por supuesto que no quiere oír hablar de problemas económicos en el supuesto caso de ascender a la ACB: «Yo no pinto nada en eso. Ni me lo planteo. Nosotros intentaremos poner el ascenso encima de la mesa y que apechuguen los que vengan detrás».