El CB Valladolid ya es primero, ya saborea el liderato. Nadie le ha regalado nada. Lo ha hecho por méritos propios. Como un equipo. Un bloque. Porque en este CB Valladolid funciona el conjunto, no las individualidades. El sueño de la ACB, que en el arranque de la temporada se tildaba de utópico, hoy es real. Si acabase la Liga ahora mismo, Valladolid tendría de nuevo un equipo en la máxima competición. Pero aún quedan ocho finales.
Eso sí, si se juegan como ayer, será más fácil, aunque en el camino seguro que Alicante y Melilla son huesos más duros de roer que un UB La Palma que, sin su estrella Terrell, nada inquietó a los de Fisac.
Ya al descanso parecía la cosa resuelta. El CB Valladolid no quería desperdiciar la ocasión y se puso el mono de faena desde el arranque, en el que Van Lacke y Baldo casi monopolizaron los ataques. Diez puntos del escolta y ocho del ala-pívot en el primer cuarto ayudaron a que los de Fisac apenas pasasen apuros en los primeros 10 minutos, llegando ya a tener 11 puntos de ventaja (17-6, minuto 6). Todo gracias a una defensa consistente, sin fisuras, que dejó a los de La Palma casi sin opciones. El segundo cuarto, a pesar de las rotaciones, siguió el mismo patrón. Intensidad defensiva de los locales (hasta en tres ocasiones sonó la bocina de los 24 segundos en ataques canarios), aunque la efectividad en el ataque menguó. De hecho, salvo Sergio de la Fuente, con 8 puntos, ningún otro jugador pasó de 3. Aun así, el CB Valladolid incrementó la renta hasta los 15 puntos. La afición disfrutaba del liderato momentáneo.
Y disfrutó hasta el final, porque las ventajas siempre fueron aumentando. Ni siquiera el susto que dio Battle, en el minuto 25, asustó. Ahí estaban Jorssen y Fornas. No se bajó el rendimiento ni con los 23 de ventaja (68-47, minuto 32), la máxima. El CB Valladolid quería el liderato sin sobresaltos. Fisac también, aunque jugase el último cuarto sin sus pesos pesados (Van Lacke, Battle, Baldo, Grundfeld y Dumas vieron los últimos diez minutos del encuentro desde el banquillo). Pero no se bajó la intensidad.
El cuadro morado sumó su quinta victoria de forma consecutiva, mantuvo el fortín de Pisuerga (sólo dos derrotas en lo que va de temporada) intacto y dio un pasito más hacia la ACB. Porque hoy en día, le pese a quien le pese y aunque digan lo contrario, el objetivo del CB Valladolid no puede ser otro que acabar en la primera plaza la Liga regular y conseguir que el sueño o quimera de hace unos meses sea realidad.
CB Valladolid
Cinco inicial
Van Lacke 16
Grundfeld 5
Battle 4
Baldo 10
Dumas 6
Banquillo
De la Fuente 10
Chris Hernández 5
Puyada 11
Jorssen 8
Fornas 6
La Palma
Cinco inicial
Matt Shaw 4
Koffi 16
Pedro Sala 6
Kohlmaier 12
Fariña -
Banquillo
Driesen 3
Suka-Umu 21
Arrocha 3
árbitros
Uruñela y Souto. Sin eliminados.
parciales
26-16, 18-13, 22-16 y 15-20.
incidencias
Jornada 26 de la Liga LEB Oro. Algo más de 3.000 espectadores.