El CB Valladolid mantiene intacto, una jornada más, su sueño de ascenso. La victoria de ayer ante un rival directo como el Breogán refrenda a los pucelanos como el equipo más en forma de la LEB Oro y único capaz de plantar cara al líder, el Alicante. El mano a mano entre ambos por la plaza de ascenso directo parece ya un hecho una vez que el CB Valladolid se quitó una piedra del camino al destrozar ayer al Breogán.
Digo destrozar porque el triunfo fue casi un "chorreo" ya que tras una primera parte igualada y con dominio lucense, en la segunda parte el CB Valladolid barrió de la pista a su rival. Sobre todo en un tercer cuarto increíble (30-10) en el que se cimentó la remontada y la victoria pucelana.
primera parte visitante. El Breogán supo enseguida que el partido podía ganarse por dentro y en el primer cuarto quiso hacer valer su potencia interior. Cusworth y Morentin ganaron la batalla en la pintura a Baldo y Battle y los gallegos comenzaron a tener sus primeras ventajas. El Breogán dominaba el rebote y el CB Valladolid sólo podía contestar con su batería exterior habitual. Van Lacke, Grunfeld y Dumas. Sin embargo no fue suficiente para contrarrestar la fortaleza interior lucense en un primer cuarto con pocos puntos (13-16).
Fisac adelantó las rotaciones y sacó a Jorssen y Fornas antes, esperando un cambio. El juego se igualó (20-21) pero Paco García introdujo en ese momento una defensa en zona que rompió la remontada local. La zona coincidió con un periodo de acierto del Breogán: tres triples consecutivos para alcanzar su máxima ventaja, 11 puntos (22-33). Con más corazón que cabeza pudo el CB Valladolid recuperarse antes del descanso y un par de canastas de Battle, otras dos de Grunfeld y un triple de Chris Hernández devolvían, más o menos, la igualdad al choque (31-35).
ciclón pucelano. El huracán llegó en el tercer cuarto. El CB Valladolid remontó el marcador en contra y conquistó una ventaja de hasta 16 puntos. Lo logró porque cambiaron varios aspectos: el primero fue la defensa pucelana. Se recuperó la intensidad habitual y que ha llevado al CB Valladolid a estar donde está en la clasificación. Battle fue el de siempre, Dumas y Chris ayudaron por fuera, y Grunfeld se confirmó como una figura imprescindible para este equipo, por su aportación ofensiva y, sobre todo, por su agresividad atrás. El segundo aspecto fue el acierto ofensivo. La racha pucelana destrozó al Breogán. Un parcial de 20-4 llevó a los vallisoletanos a un increíble 51-39 en sólo seis minutos ante un conjunto gallego que asistía sin opciones a su propia debacle. Paco García erró al quitar la zona y cuando la intentó recuperar ya fue tarde con los locales lanzados. La fluidez y los puntos de Battle (10 en este cuarto), Chris Hernández (8) y Grunfeld (7) fueron suficientes para destrozar a un Breogán que se salvó gracias a dos triples inverosímiles de Corbacho. El 61-45 del final dejaba en bandeja el triunfo a los pucelanos.
Sin embargo, el CB Valladolid creyó haber cumplido y entró en el último acto intentando mantener la renta con calma, paciencia y mucho tiempo de posesión. Los lucenses recuperaron la zona y ganaron presencia y esperanza. Un par de canastas de Morentin indicaban que la remontada podría ser factible (63-52) pero no fue así. El CB Valladolid siguió con su juego sereno, y poco a poco fue consolidando su renta, que parecía insalvable a cinco minutos del final (70-54) como así sucedió.