«La intención es acercar el club a la ciudad. Les debemos algo a los clubes, queremos que al Valladolid no se le vea en un pedestal por estar en Primera División, que es inalcanzable. No, queremos ser cercanos. Un club que apoye a los equipos de la ciudad y estar cerca de la sociedad desde edades tempranas». Torres Gómez, coordinador de las categorías inferiores, resumió de una forma tan contundente la creación de las escuelas de fútbol y de porteros que ayer presentó la Fundación Real Valladolid.
Encabezado por el director de la Fundación, José Carlos Muñoz, y con el trabajo directo de Pedro Coria, entrenador del Infantil B, el nuevo proyecto blanquivioleta se divide entre la educación de los más pequeños y el perfeccionamiento de los porteros.
La Escuela de Fútbol reunirá a 96 niños y niñas con edades comprendidas entre los cinco y los ocho años para iniciarse en el mundo del fútbol y mejorar las habilidades y el desarrollo físico y motriz, sin buscar ninguna finalidad de competición.
Por su parte, la Escuela de Porteros intenta solventar la carencia que existe en la preparación de los guardametas del fútbol base vallisoletanos y, con la colaboración de los mejores profesionales del Real Valladolid, 60 porteros pertenecientes a 16 clubes mejorarán su formación de forma gratuita.