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Frankfurt, Arte y Cultura |
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Por su aereopuerto pasan al año 52 millones de viajeros, la mayor parte en tránsito a otros puntos de Europa. Pero muy pocos conocen la oferta cultural, artística y de ocio de esta urbe, capital del estado alemán de Hesse. En su próximo viaje a Europa, piense en la posibilidad de dedicarle a conocer la capital financiera de Europa continental: 39 museos y su ópera son algunas de las razones para hacer un alto.
Está conectada a 304 destinos de todo el mundo por avión, cada día 2.624 trenes pasan por su estación central, 202 bancos extranjeros tienen su sede en la ciudad, y casi el 20% de sus trabajadores lo hacen en la banca o la bolsa. Más de 28.500 camas hoteleras a disposición del turista en esta ciudad con el 25% de su población extranjera, y on presencia de más de 120 nacionalidades. Paradigma de lo que sería la ciudad de la “globalización”, lo sorprendente de todo ello es que esta mezcla se da en una ciudad de apenas 600.000 habitantes. Limpia y ordenada, Frankfurt es mucho más que su Bolsa de Valores y el Banco Central Europeo, que tiene su sede en la ciudad, y por la que es internacionalmente conocida. Más allá del “euros” y las “acciones” Frankfurt tiene vida propia. Sus 39 museos, 109 galería de arte y 70 teatros ofrecen una intensa vida cultural, digna de ser descubierta por unos viajeros que, desgraciadamente, muchas veces pasan corriendo por esta ciudad. Visita al centro financiero La plaza Willy Brand, al lado del edificio sede del Banco Central Europeo, es frecuentemente el punto para partida para descubrir esta ciudad de dimensiones humanas. Entre la Opera de Frankfurt, en la que la próxima primavera están programadas Electra, El Fantasma de la Opera Las Bodas de Fígaro Mozart y Salieri o la Rosa Blanca o La traviata , y los rascacielos del Dresdner Bank, Deusch Bank y el Banco Central Europeo arranca un pasillo verde que rodea el casco antiguo de la ciudad, y que sustituye a los que fueran las murallas en su día. Y por ahí comienza la ruta para descubrir Frankfurt, la ciudad que según la leyenda, fundó Carlomagno, rey de los francos, cuando huía de los Sajones. En medio de una espesa niebla el franco no sabía por donde atravesar el río Main, pero una corzo blanca se presentó tras de él y comenzó a cruzar el río. Carlomagno y sus tropas le siguieron, y las guerroras sajones quedaron al otro lado del río. Así se fundo Frankfurt, o fuerte de los francos, y por esto al otro de la orilla permanece el Sahonhaus, o “casa de los sajones”. Hoy, la historia se repite, Frankfurt es ciudad de paso de francos, sajones, alemanes y resto de Europeos. Pero no por el río, sino por los altos edificios bancarios de su centro. El paseo por la zona de torres culmina con la subida a la azotea de la “Maintower” que ofrece una vista desde 200 metros de altitud, perfecta para hacerse una idea del mapa de la ciudad. El edificio también tiene en uno de sus pisos más alto un interesante restaurante, especialmente para ver el anochecer. En los alrededores de Main Tower, conocidos como “Little Wall Street”, se encuentra el antiguo edificio de la Opera y su importantísima Bolsa de Valores, una de las cinco mayores del mundo. Como en Nueva York, el visitante se puede fotografiar con el Toro y Oso, símbolos de los mercados. También es posible visitarla haciendo una reserva con varias semanas de antelación. Y es que, hay quien llama a Frankfurt la “Mainhattan" haciendo un juego de palabras entre el nombre de su río y sus parecidos con Nueva York. Centro histórico A menos de 10 minutos caminando de la Bolsa, se encuentra el centro “histórico”. Entre comillas, sí, ya que las que parecen ser antiguos edificios típicamente alemanes son, en realidad, unas réplicas construidas hace menos de 25 años. Y es que la ciudad fue destruida prácticamente durante la II Guerra Mundial, tan solo una casa, en esa misma plaza, es anterior a esta fecha. Así como las iglesias de la zona que, en cualquier caso, han tenido que ser reconstruidas. Llegar a esta zona es realmente sencillo, basta con seguir la Torre de la Catedral, visible desde casi cualquier punto de la ciudad. De culto católico, y donde se coronaron varios emperadores alemanes, a su alrededor se puede ver las ruinas de iglesias y muros de épocas antiguos. El museo histórico situado en la misma plaza y el museo del Vino de Manzana, además del Ayuntamiento y su plaza, son otras de las “postales” típicas de la zona. Paseo entre museos Casi cuarenta museos, la mayor parte de ellos situados a lo largo de agradables paseos en ambas orillas del río Main, forman la formidable red de centros culturales de la capital financiera de Europa, y constituye una de las visitas obligatorias para cualquier viajero que pase por la ciudad. En el paseo Schaumainkal, que bordea todo el río Main y desde el que se tienen una de las mejores vistas del conocido skyline, se concentran algunos de los más importantes todo en recoletos casones y villas burguesas. En apenas 2.000 metros se reúnen el Museo Gierch, que alberga a la pintura autóctona de la región, el Museo de Escultura Antigua, que repasa la historia de este arte desde Grecia hasta la actualidad o el Museo de las Comunicaciones, antiguo museo federal telefonica, que además ofrece talleres prácticos para niños. Continuando por el paseo hacia el puente Untermain, que une esta orilla con el centro de la ciudad, se encuentras dos de los museos más visitados y más interesante, el de Arquitectura y el de Cine Alemán. El de cultura del mundo, situado en la siguiente manzana, es también muy popular. Muchos museos, eso sí a tamaño humano. Como casi todo en Frankfurt, la escala humana es la medida de las cosas y estos museos nada tienen que ver con los grandes museos europeos. Sus visitas de 60 a 90 minutos nunca se hacen pesadas y permiten combinarlos con el paseo por la rivera o un almuerzo en sus resturantes. Todos cuentan con cafetería y restaurantes de gran calidad y temática diferentes, en un entorno de diseño y elegancia. Y en algunos casos con vistas al skyline de la ciudad, por lo que el paseo matutito por Schaumainkal, combinado con una desayuno o comida y visita a algunos de los museos es la propuesta perfecta para pasar una mañana o una tarde esta ciudad alemana. Especialmente los domingos, en el que el ritmo de la ciudad baja al cerrar todos los comercios. Mercadillo y compras Pero si la visita a este paseo de los museos se realiza en sábado, junto con los museos y viajero encontrará en este mismo paseo un curioso mercadillo de objetivos originales, de segunda mano procedentes de todo el mundo, a modo de tianguis o rastro, donde una vez más, se pueden ver en sus mercancías la multiculturalidad de la ciudad. Nada que ver con el paseo Zeil, calle peatonal y principal arteria comercial de la ciudad donde se pueden localizar los grandes almacenes típicamente alemanes como Kufhof, Karstad o Peek&Cloppenburg, además de las franquicias internacionales. En la plaza donde termina, en la plaza denominada Konstablerwache, todos los jueves y domingo se celebra un popular mercado de productos agrícolas muy interesante especialmente recomendado para comer. Cualquier visitante podrá encontrar decenas de puestos de salchichas, postres típicos alemanes y sidra o “vino de manzana” y unos bancos corridos donde recuperar fuerzas después de las compras. Un ambiente mucho más selecto es que se encuentra en la GoetheStrabe, o Calle de Goethe. Aunque situado a menos de 10 minutos caminando, esta calle reúne a las firmas de moda más exclusivas del mundo, como no podía ser menos en una capital financiera, además de tener interesante terrazas y restaurantes en su entorno. Una calle donde, a pesar de su nombre, no se encuentra La Casa Museo de Goethe, el poeta alemán más famosos, visita obligada de cualquier turista. En la calle Hirschgraben se puede visitar la casa donde pasó la infancia el poeta, lugar casi de culto para los alemanes, que como el resto de la ciudad no es el original sino una reconstrucción posterior a la II Guerra Mundial. Goethe, Opera, Museos, galerías de arte, gastronomía y modernidad y multiculturalidad se reúne en Frankfurt. Visita express Para viajeros de paso, de trabajo o incluso en transito durante horas por la ciudad existe la posibilidad de “conocer” la ciudad en apenas 2,5 horas. En diez idiomas, incluido en español. La Oficina de Turismo de Frankfurt ofrece un City Tour que incluyendo los puntos más importantes, incluyendo la subida a la Main Tower, vistas del skyline, guía y Museo de Goethe por 20 Euros. El Tour sale a las 14.15 de la estación central en Invierno. A partir de abril hay dos turnos: 10.15 de la mañana y 14.15 del mediodía. También existe la opción de hacer la visita por río, en cruceros de 50 o 100 minutos. Más información www.primus-linie.de Datos de interés La línea de metro S8 y S9 conectan los aeropuertos con la estación central cada 15 minutos por 3,35 Euros. La zona de la Estación central reúne en torno a medio centenar de hoteles a precios razonables y en muy buena conservación, como el Pure.de de la cadena DesignHotels. Desde la zona de la estación central es posible visitar todo Frankfurt caminando no más de 20 minutos. Los museos abren de martes o domingo. Cierra el lunes excepto la Casa Goethe El MuseumsuferTicket ofrece acceso gratuito a 26 museos en dos días con un coste de 12 euros. La tarjeta se amortiza en dos visitas. Horarios. Los comercios cierran hacia las 20.00 horas, aunque los grandes almacenes de la calle Zeil abren hasta las 22.00 horas. El domingo no hay actividad comercial Reservas de hotel e información en la web de la Oficina municipal de turismo: www.frankfurt-tourismus.der La agenda de opera, danza, ballet, teatro y exposiciones se actualiza en www.kultur.frankfurt.de. |
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